Vanidad o simple cuidado personal. Esas son algunas de las razones por las cuales los centros de estética, ya sean spa, peluquerías o salones de belleza, cobran cada vez mayor fuerza en la ciudad, al igual que en el resto del país, a pesar de que su idoneidad no siempre es la mejor.
La manicura, pedicura, depilación, limpieza facial, maquillaje permanente y el tratamiento contra la calvicie, cicatrices y arrugas, son los servicios más pedidos por la población santandereana en los 600 establecimientos de este tipo con registro legal ante la Secretaría de Salud municipal.
Sin embargo, la realización de estas y otras técnicas por parte de personal no especializado, además de los centros ‘ilegales’ con pocas medidas de higiene, encendieron las alarmas de las autoridades de sanidad y de la Corte Constitucional durante los últimos días.
La capital santandereana no es la excepción, pues a pesar de que las autoridades locales afirmaron que no se han conocido casos de malos procedimientos estéticos, sí evidenciaron el funcionamiento de un número indeterminado de centros no regulados, lo cual representa un riesgo inminente para la salud de los bumangueses.
“No hemos registrado quejas ni demandas de pacientes por el mal servicio en estos centros, pero hay que mantenernos constantes en la vigilancia y control, para disminuir los riesgos a la población”, aseguró José Helí Carvajal, coordinador operativo de saneamiento básico de la Alcaldía.
Y no es para menos. Someterse a un procedimiento estético ‘simple’ en un establecimiento que no cumpla con las mínimas condiciones de higiene, puede hacer que la búsqueda de belleza y aumento de autoestima terminen en deformaciones, transmisión de enfermedades infecto-contagiosas, entre ellas el sida o la hepatitis B y mayor sufrimiento en los pacientes.
El alto costo de la baja calidad
Las autoridades locales y nacionales encargadas de controlar las actividades relacionadas con los famosos centros de estética, les hacen un llamado a la comunidad.
“Si la misma ciudadanía no coadyuva en el control de estos sitios, es difícil. Deben aprender a denunciar y además aplicar un poco el sentido común. Si miro que las paredes están sucias, que el pelo está en el piso y hay hacinamiento, lo mejor es no acudir allí”, expresó Carvajal.
La razón: Un arreglo de cejas puede costar $1.000, pero sin seguridad sobre la calidad de los materiales y equipos, ese costo puede incrementarse.
Y aunque tal vez esta situación obedezca más de aspectos sociales, dependiendo del servicio que necesite el paciente, debe exigir mayor calidad, pues al final el riesgo es asumido por cada persona.
Las sanciones
El artículo 17 de la Ley 711 de 2001 manifiesta que: el incumplimiento de las disposiciones legales existentes puede causar cualquiera de las siguientes sanciones:
- Amonestación
privada.
- Amonestación
pública.
- Multas sucesivas de hasta de cien salarios mínimos legales vigentes (smlv).
- Suspensión de la personería jurídica.
- Cierre temporal del centro de estética o de cosmetología.
- Cancelación de la personería jurídica o del concepto de ubicación o documento que lo reemplace.
- Cierre definitivo del centro de cosmetología o estética.
Un centro de estética confiable debe…
1.- Tener permiso de las autoridades locales: Secretaría de Salud, Hacienda y Planeación.
2.- Contar con las condiciones de salud e higiene requeridas.
3.- Utilizar equipos e instrumentos debidamente esterilizados.
4.- Emplear materiales desechables.
5.- Exigir autorización escrita y autenticada de los padres de menores de edad que soliciten servicio.
6.- Tener médicos o profesionales de la salud que se encarguen de realizar los procedimientos invasivos. Ningún cosmetólogo tiene autoridad para realizarlos.
7.- Aplicar y emplear los medios diagnósticos o terapéuticos aceptados y reconocidos legalmente.
8.- Dedicar el tiempo necesario para la adecuada prestación del servicio.
9.- Cuando considere necesario, solicitar la opinión de un profesional de la salud, en particular de un dermatólogo.
10.- Explicar al paciente las consecuencias, beneficios y riesgos del procedimiento a realizar.
Síntesis