El clérigo radical chiíta Moqtada Sadr amenazó ayer con llamar a una rebelión nacional, tras los combates entre sus milicianos del Ejército del Mahdi y las fuerzas regulares en Bagdad y Basora, donde han muerto al menos 30 personas.
En los combates en Basora, que comenzaron al amanecer y amainaron por la tarde, resultaron heridas otras 40 personas, según fuentes policiales y sanitarias.
La segunda ciudad del país, situada al sur de Bagdad con más de un millón y medio de habitantes y centro neurálgico de la economía iraquí, estaba paralizada por los combates.
Mientras, en Bagdad, militantes del Ejército del Mahdi se enfrentaban ayer por la tarde con tropas estadounidenses e iraquíes en el barrio de Sadr City, y en otros sectores chiítas de la capital iraquí, según fuentes de seguridad que no facilitaron un balance de víctimas.
Sadr City, feudo del clérigo Sadr, estaba rodeado por las tropas estadounidenses e iraquíes, mientras que los milicianos armados estaban movilizados en la zona, según testigos.
El clérigo chiíta, quien se opone violentamente a la ocupación estadounidense, advirtió con movilizar a sus partidarios en una campaña de protesta nacional, declaró Hazem Al Araji, uno de sus portavoces.
Frágil tregua