Las sesiones ordinarias del Congreso arrancaron ayer con la preocupación oculta del estigma de la ‘parapolítica’.
Aunque se esperaba que se iniciara con debates de gran peso, como la reforma a la ley quinta que regula la actividad legislativa o la reanudación de la discusión por el futuro de las de las tierras de Carimagua; las relaciones internacionales y la liberación de los secuestrados fueron los temas que ocuparon la agenda del primer día.
Aparte de la ‘parapolítica’ otras son las “verdaderas preocupaciones” que rondan a los congresistas, la mayoría encaminadas a recuperar la legitimidad del Congreso, según ellos perdida en buena parte por las investigaciones judiciales que han tenido como blanco a varios congresistas.
El ausentismo y la aprobación de proyectos a ‘pupitrazo’ son las preocupaciones. Por eso, más allá de poner el dedo en la llaga de la ‘parapolítica’, el Congreso arrancó con propuestas para mejorar la calidad de la actividad legislativa.
Que trabajen más
La senadora Martha Lucía Ramírez, por ejemplo, propuso en la plenaria del Senado, aumentar a tres las jornadas de sesiones deliberatorias.
Hoy, sólo los martes y miércoles tienen estas actividades en la agenda y por eso pretende que las discusiones también se adelanten los jueves e incluso que las plenarias también sean tres por semana.
Según Ramírez, temas de coyuntura no han sido “analizados con profundidad” y puso el ejemplo de las discusiones sobre política internacional y Relaciones exteriores.
En este tema, dijo la Senadora, el Congreso aún no ha discutido los verdaderos alcances o las consecuencias que las crisis diplomáticas generan en materia de comercio, economía, política, lucha contra el terrorismo o la protección a los derechos humanos.
Por eso, en el primer día de sesiones la actividad la movieron los recientes acontecimientos que tensionaron la relación de Colombia y Ecuador.
La falta de quórum en algunas comisiones donde se pretendían debatir nuevas iniciativas, (una de ellas la prohibición del matrimonio para menores de edad) también empañó la primera jornada. Sin embargo, en ambas plenarias, tanto de Senado como Cámara, hubo quórum decisorio.
¿Parapolítica y su sombra?