Lo que temía, tras ver que la puerta de su apartamento había sido forzada, era un hecho: “Buscaron en las mesas de noche y el guardarropas de mi cuarto. Se llevaron dinero, joyas, el computador portátil y la cámara de video, cosas que pudieran llevar a la mano”.
El testimonio de una de las tres familias víctimas del más reciente atraco ocurrido el domingo pasado en un edificio del barrio La Floresta, se suma a los 77 robos de este tipo reportados este año a la Policía en el área metropolitana. Del total, 48 han sido en Bucaramanga.
Y eso sólo contando los casos denunciados. En los últimos ocho días, por ejemplo, los ‘apartamenteros’ irrumpieron en al menos cuatro propiedades. De una sola incursión se llevaron $100 millones en efectivo y un computador portátil.
Frente a la situación, las autoridades aseguran dos cosas: saben que los delincuentes usan diversas modalidades para robar, pero desconocen si en la ciudad existen bandas organizadas dedicadas a estas fechorías.
El coronel Omar González Aguilar, comandante (e) del Departamento de Policía de Santander, afirma que se ha observado una tendencia en las personas de guardar su dinero en las casas y no en los bancos.
“Un gran porcentaje de los robos se deriva de esa situación. La información se filtra del entorno personal y familiar y es aprovechada por los delincuentes, que llegan al lugar con ese objetivo específico”.
Los otros casos, dice, parecen menos planeados porque resultan de la oportunidad: “Aprovechan la ausencia de los moradores, la falta de mecanismos de seguridad en las viviendas o la ausencia de vigilancia…”
¡Pilas con la llamada millonaria!
Aunque son menos comunes, el jefe de la Unidad de Delitos contra el Patrimonio de la Sijin, Jhon Jairo Ordóñez, afirma que las ‘llamadas millonarias’ están haciendo de las suyas en la ciudad (ver modalidades).
En resumen, los delincuentes averiguan la mayor cantidad de datos de los dueños de la casa y cuando ven la oportunidad, llaman a la empleada del servicio: “Le dicen que el patrón está embargado, que lo capturaron y que es urgente que entregue dinero y joyas”.
El coronel González agrega que los bandidos además colapsan la línea telefónica para que la víctima no llame a terceros, se confunda y caiga en la trampa. Según la Sijin, este año se han reportado 5 casos de este tipo.
Lo curioso es que la mayoría de estos hechos quedarían impunes. La fiscal local Yarima Lobo aclara que habría que analizar cada caso, pero que por lo general con la ‘llamada’ “no hay violencia sobre las cosas, la víctima no es colocada en condiciones de indefensión o inferioridad, no hay penetración en el lugar habitado…”
Total, se trataría de un hurto agravado con una pena que no excede los cuatro años, por lo que de acuerdo con el artículo 313 del Código de Procedimiento Penal, “no podemos pedir capturas ni hacer solicitudes de imposición de medidas de aseguramiento”.
Situación diferente ocurre con quienes irrumpen en las viviendas. Según cifras de la Policía, este año han sido capturados en Santander 18 atracadores, la mayoría de ellos en flagrancia, tras el aviso de los vecinos.
Según la ley, si estos delincuentes no usaron armas ni violencia en los hechos, estarán pagando ahora una pena de cuatro a ocho años.
Estas son las modalidades
Estas son las modalidades
Cómo evitar un robo
Así reduce riesgos de ser víctima de los particulares robos: