Una mujer sospechosa de haber matado a su bebé recién nacido, cuyo cadáver fue encontrado en el congelador de su domicilio en Bretaña, al oeste de Francia, fue inculpada ayer de homicidio voluntario de menor y encarcelada.
Valérie Le Gall, de unos 30 años, fue acusada luego de su detención el pasado lunes, en compañía de su esposo, en la granja donde residía a unos 20 kilómetros de Guingamp.
Unas horas antes y mientras la pareja estaba ausente, el padre de la mujer descubrió en un congelador de la granja el cuerpo de un recién nacido de sexo femenino que presentaba huellas de golpes y de estrangulación.
Durante el interrogatorio policial, la mujer reconoció haber dado a luz, pero dijo no recordar lo que había ocurrido luego. El marido aseguró a los policías no haberse enterado que su esposa estaba encinta.
La pareja, que se dedicaba a la crianza de caballos, tenía además dos hijos de 3 y 5 años y fue detenida de regreso del fin de semana.
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