Cuando la comunidad daba por contado que el gerente del Hospital Universitario de Santander, Martín Bernardo Mejía, renunciaría ayer a su cargo, tal como se lo había manifestado hace 15 días a la Gobernación,
Varios empleados y miembros de la Junta Directiva del Hospital, quienes pidieron la reserva de su nombre, aseguraron que desde hace una semana el gerente, por medio de la presión de mandos medios, busca recolectar 15.000 firmas en apoyo a su gestión administrativa.
“A cada persona del servicio de auxiliares le entregaron de a cinco hojas y les dijeron que tenían que traer como mínimo 50 firmas. A los que no lo hicieran, o no aceptaran la hoja, se les amenazaba con cancelarles el contrato de trabajo a partir del 30 de marzo”, dijeron varios de los empleados.
La situación llegó a tal punto, aseguró otra fuente, “que a algunos trabajadores les deben dos meses de sueldo. Estamos fregados porque ese señor no acepta que se tiene que ir. Se dice que él fue a Bogotá, que el Ministro lo está apoyando”.
Sobre el particular, el secretario de Salud del Departamento, Luis Ernesto García, dijo desconocer el ambiente de presión hacia los trabajadores para firmar la ‘lista’.
En su versión coincidió el Gobernador del Departamento, Horacio Serpa Uribe, quien confirmó además que el gerente del Hospital no presentó la renuncia.
No obstante, su jefe de prensa indicó, vía telefónica, que esperaba que el gerente saliera de una reunión, para saber qué le iba a decir a los medios, a propósito de los cinco días de incapacidad que recibió Mejía a partir de ayer, por parte de una clínica psiquiátrica.
¿Qué viene ahora?
El presidente de la Asociación de Profesores de la UIS, Rafael Isaac, manifestó preocupación: “No sabemos cuáles son los intereses del gerente al negarse a cumplir lo que había dicho. Sabemos que es urgente que se dé vía libre para que cambie el modelo administrativo del Hospital, por uno más seguro y profesional”.
El Gobernador reconoció que el Hospital afronta una crisis, evidenciada en inadecuados manejos administrativos, resistencias entre la gerencia del Hospital y la UIS y las deficiencias en la prestación del servicio.
El mandatario indicó: “Declaro que no estoy detrás de un empleo sino de la prestación de un magnífico servicio de salud, que desafortunadamente no existe”.
Sobre qué acciones tomaría, reiteró: “Quiero manejar esto con la mayor ecuanimidad. Exijo como Gobernador que el servicio de salud de la red pública sea adecuado y eficiente, y que a los trabajadores se les paguen salarios justos y no se les explote”.
Serpa Uribe concluyó que hará “todas las diligencias para hacer del HUS un verdadero Hospital Universitario”, es decir, para que la Universidad Industrial de Santander administre todos los ámbitos de la entidad, incluyendo el administrativo y financiero.
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