Quince horas después de que dos delincuentes asesinaran a sangre fría a Jorge Villamizar Martínez, de 37 años, y a su padre Jorge Humberto Villamizar, de 65, en un intento de atraco, la noche del pasado miércoles en el barrio Zapamanga de Floridablanca, la familia Villamizar recordó cómo los delincuentes acabaron con la vida de dos de sus seres queridos.
Según el relato, a las 7:00 de la noche Jorge Villamizar Martínez se encontraba sentado en la sala de la casa de sus padres, ubicada en la calle 109 No 43-02, del barrio Zapamanga, atendiendo un alquiler de video-juegos de su propiedad, mientras su padre salió a la tienda.
“Mi papá se fue a comprar una bolsa de maíz. Cuando llegó se le acercaron dos muchachos que le dijeron que iban a jugar en las máquinas. Él les abrió la puerta y cerró con llave. Ya adentro, empezaron a disparar”, aseguró un familiar de las víctimas.
Una de las hipótesis que manejan por ahora los investigadores que llevan el caso, es que ante el atraco, padre e hijo intentaron defenderse, razón por la cual los delincuentes les dispararon de forma indiscriminada.
Mientras en la sala de la vivienda los dos delincuentes disparaban a quema ropa contra padre e hijo, en una de las habitaciones, Ruth Martínez de Villamizar, de 58 años, esposa y madre de las víctimas, salió alertada por el ruido de los disparos.
Instantes de pánico
“Los tipos subieron, abrieron la ventana del segundo piso y saltaron. Siempre es una altura como de ocho metros, por eso creemos que tuvieron que sufrir alguna fractura. En medio del caos empezaron a llegar los vecinos y montaron a los heridos en dos taxis, pero cuando llegaron a la Clínica Ardila Lülle, estaban muertos”, dijo un familiar.
Cuatro
“De
Tras la pista de los asesinos
Ayer, el comandante (e) del departamento de Policía Santander, coronel Omar González Aguilar, aseguró que ya hay un equipo de investigadores de la Policía en busca de los asesinos. “Tenemos unos indicios que nos permiten avanzar en la investigación para lograr, en las próximas horas, capturar a estos sujetos. Hay unas descripciones físicas de los delincuentes, las cuales fueron entregadas por algunos testigos. Esperamos que con estas pruebas podamos judicializarlos”, dijo el alto oficial.
Según un testigo, los delincuentes tienen la cabeza rapada y están entre los 20 y 22 años de edad. Hoy, a las 10:00 de la mañana, la Alcaldía de Bucaramanga citó a las principales autoridades de la ciudad a un consejo de seguridad, para analizar los últimos hechos de violencia en la ciudad y el área metropolitana.
Los recuerdan con dolor
Jorge Villamizar Martínez, de 37 años, estaba casado y tenía dos hijos, de 13 y 17 años de edad, con quienes residía en el barrio Álvarez.
Desde hace dos años había montando el negocio de video-juegos donde los dos delincuentes le quitaron a la vida. Por varios años trabajó como mercaderista en distintos supermercados de la ciudad.
Su padre, Jorge Humberto Villamizar, tenía 65 años, y hacía cinco se había pensionado de una empresa panificadora de la región.
Durante casi toda su vida vivió en la calle 109 No 43-02, del barrio Zapamanga. Era padre de tres hijos, uno de los cuales, el mayor, murió junto a él, en el fallido intento de atraco en desarrollo del cual fueron asesinados.
Ayer, sus cuerpos fueron velados en la Funeraria San Pedro, y hoy a las 3:00 de la tarde serán sepultados en el cementerio Las Colinas.