La Asociación para el Desarrollo de los Desplazados y Damnificados de la Nueva Colombia, Addnucol, conformada por 94 familias provenientes de diversas regiones del país, ha trabajado durante tres años en la gestión de un proyecto de vivienda digna.
Fue así, como después del alud del 12 de febrero de 2.005 que afectó al asentamiento humano ubicado en el sector de Guatiguará, se creó Addnucol, con el fin de adquirir un techo seguro en un terreno que no se hallara en zona de riesgo.
Mientras comenzaban los trámites, los afectados contaron con un subsidio de arriendo entregado por la Alcaldía, pero éste sólo les duró seis meses, situación que los obligó a volver a sus antiguas viviendas, que debieron ser reconstruidas.
Desde entonces, han transcurrido tres años de temor, ante la posibilidad de que en cualquier momento se pueda presentar una tragedia.
Con esfuerzo
Los líderes de Addnucol han acudido a las instituciones nacionales e internacionales, gestionando los recursos necesarios para construir el proyecto de vivienda.
Con el plan en la mano y adjuntando fotografías de la grave situación que estaban enfrentando, visitaron el Fondo Nacional de Regalías, el Ministerio de Protección Social, el Fondo Nacional de Vivienda, Acción Social, entre otras instituciones, en donde recibieron el apoyo económico que necesitaban.
Gracias a estas entidades comenzaron la construcción de las 94 casas en una finca cercana al asentamiento humano Nueva Colombia.
“Las viviendas ya se encuentran terminadas en un 80%, necesitamos que sea aprobado un proyecto en la Alcaldía para la construcción de la Planta para Tratamiento de las Aguas Residuales, PTAR, ya que ésta es una de las exigencias de la CDMB para que nosotros podamos habitar el proyecto que tanto esfuerzo y sacrificio nos ha costado”, afirmó Víctor Cortés, Presidente de Addnucol.
Ahora, con la llegada de la temporada invernal, que comenzó hace aproximadamente un mes, ya se han presentado varios deslizamientos en el asentamiento Nueva Colombia.
Así, el número de damnificados en la zona sigue en aumento, situación que afecta a las familias que conforman Addnucol, ya que temen que las personas afectadas vean su proyecto como la solución para sus problemas.
“Nosotros lamentamos la situación que se ha presentado en el asentamiento, nosotros la seguimos viviendo porque aún no tenemos nuestras casas, pero el proyecto fue realizado por las 94 familias, y en consecuencia, son esas familias las que deben ocupar el proyecto”.
Para evitar que se genere una problemática social, en la que entren en conflicto los damnificados de 2.008 con los de 2.005, los voceros de Addnucol le piden a la Administración Municipal que realice el domingo 30 de marzo el sorteo de las viviendas entre las 94 familias.
De igual modo, esperan que sea aprobado el proyecto de la PTAR, para así poder ocupar las viviendas, que ante la desocupación se están deteriorando.
De igual modo, al no contar con una empresa de vigilancia que cuide las construcciones, los amigos de lo ajeno han hecho de las suyas, hurtando las llaves de paso para el acueducto.