Mientras Jorge Ramoa señaló ayer, 24 horas después de su salida del cuerpo técnico del Alianza Petrolera, que se siente tranquilo y que esas cosas suceden en el fútbol, el Presidente de la institución afirmó que hubo cosas que llenaron la copa.
“Al profesor Ramoa le dijimos que pusiera a los jugadores que estaban en su mejor momento, pero no fue así y él insistió con algunos que no estaba dando resultados. El florero de Llorente fue ante Córdoba, cuando sucedió por tercera vez la situación”, señaló Justiniano Botero.
Cabe señalar que además del profesor Ramoa, salieron del equipo Sergio Novoa, Faruk Yaruro, Luis Delgado, Sergio Angulo, e Iván Valenciano, a quien no ven por la Institución hace varios días.
Pregunta Respuesta
Jorge Ramoa: No se dieron los resultados que esperábamos. Las expectativas eran altas y a estas alturas del Torneo, en condición de local, debíamos haber conseguido más puntos. En el fútbol no hay secretos, me voy por la falta de resultados, pero eso hace parte del trabajo”.
VL: ¿Cómo cree que quedó moralmente el grupo con su salida?
JR:
VL:
JR:
¿Qué viene para usted ahora profesor?
JR:
VL: ¿Volvería a dirigir al Alianza o no?
JR:
¿Qué dice la Junta Directiva?
El Presidente del Alianza Petrolera, Justiniano Botero, señaló ayer que cinco jugadores ya no son del equipo, entre los que se encontraría Iván Rene Valenciano.
Los que salen
“Con los jugadores hablamos de varios temas puntuales y nos comprometimos con el pago de una plata el lunes. No siguen Sergio Novoa, Faruk Yaruro, Luis Delgado y Sergio Angulo”, señaló Botero.
Valenciano
Sobre el tema Valenciano, así respondió el Presidente del Alianza Petrolera: “Se fue. No ha vuelto a entrenar y no quisiera ni hablar más de ese tema, él ya prácticamente no hace parte del equipo”.
Ramoa
“Al profesor Ramoa le dijimos, juegue con el equipo que gane, porque los pelaos de aquí ganaron en Tunja y demostraron que tenían con qué, pero él cambió el equipo. Lo mismo pasó en Floridablanca y después ante Córdoba FC, le dijimos no más”.
¿Trago?
“Era una verdad a voces. La gente estaba cansada, parecía que había un grupito que era el que armaba las rumbitas, incluso en una concentración se encontró algunos de ellos con aguardiente en mano y por eso hubo que tomar cartas en el asunto antes que el problema creciera más”.