La noticia del traslado de la profesora de segundo primaria de la sede D del colegio Vicente Azuero, en Río Frío, Amparo Martínez, ha generado malestar entre los padres de familia, quienes aseguran que “no es justo que se hagan estos cambios pasados 5 meses de haber comenzado el año escolar”.
Para los quejosos, la docente es una persona entregada a la enseñanza y a su profesión, porque a pesar de las circunstancias que afronta el plantel educativo por las carencias de materiales didácticos se las ingenia para suplir estas necesidades.
“Queremos que la profesora se quede, porque ha educado a nuestros hijos con paciencia y dedicación, aunque algunos tengan problemas de aprendizaje.”, manifestó Gloria Afanador, madre de familia y miembro del consejo de padres.
Agregó que Martínez “es una persona que ha sabido trabajar con ellos (alumnos), razón por la cual llevan un ritmo de estudio positivo”.
Otro de los argumentos que presentaron los padres de familia para evitar el cambio de educadora, es el cariño que los pequeños le han tomado por la colaboración que les ha brindado.
En ocasiones les ha regalado cuadernos y ha dedicado parte de su tiempo a dar clases personalizadas, para aquellos que tienen mayores complicaciones.
“No es porque nos lo gaste si no, porque vemos el interés que tiene por los niños. Es una gran persona. Los niños y nosotros le hemos tomado cariño”, comentó una de las madres de familia.
Otra, por su parte reclamó que “esta no es la hora para que nos cambien una profesora, porque ella ya lleva un proceso con nuestros hijos. No estamos de acuerdo con el cambio porque conocemos el trabajo que desempeña en la institución”.
El plantel educativo cuenta con un solo segundo, conformado por 29 estudiantes, en su mayoría destechados y desplazados.
“Queremos que la Administración Municipal se ponga la mano en el corazón y que no haga esto por política. Necesitamos que una persona entregada tan a los niños se quede en el colegio”, expresó la representante del consejo de padres de familia.
Ayer, en la mañana algunas madres de familia presentaron por escrito su petición ante la Secretaría de Educación y esperan que el documento sea tomado en cuenta.
Para conocer las razones del cambio y las posibilidades de atender las solicitudes de la comunidad, Vanguardia Liberal intentó hablar con el jefe de esta cartera municipal, Ramón Amaya, pero fue imposible localizarlo.