Negocios
Bucaramanga, Colombia
Del 23 al 30 de Marzo de 2008
Uranio
No deje que su pyme se enferme
juan manuel cárdenas

Si usted es uno de los 42.615 micro empresarios santandereanos que durante 2007 decidió iniciar su propia empresa, y casi un año después de haberla conformado ya está pasando por alguna crisis o incluso está pensando en cerrarla, su organización puede estar sufriendo alguno de los típicos cinco males que afectan, según un estudio de la revista Latinpyme, a las pequeñas y medianas empresas del continente latinoamericano.

El informe se basa en estudios realizados por la Superintendencia de Sociedades, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, Fundes, Planeación Nacional, Cinset, CID, Ministerio de Comunicaciones y la Universidad Sergio Arboleda.

No solo son las grandes luchas contra la informalidad de la competencia, peor aún es cuando las empresas informales que funcionan en el mercado intentan, más de una vez, acceder a algún tipo de crédito y se lo rechazan; tienen una débil estrategia de mercadeo; todos sus procesos son casi ajenos a los avances tecnológicos o muestran debilidad gerencial.

En estos casos preste mucha atención porque su empresa podría estar sufriendo de alguno, si no todos, de los cinco principales males que afectan a las pymes latinoamericanas.

Alexandra Guerrero, profesional en diseño de modas, decidió crear su propia empresa de ropa infantil, con la cual pretendía incursionar con sus diseños al mercado local.

“Cuando me gradué le vendía mis diseños a una fábrica de ropa para niños en Santander. Pero siempre sucedía que el producto final no quedaba tal cual yo lo imaginaba. Sin embargo sabía que debía crear un capital base que me permitiera conformar mi propia empresa más adelante”, dice Alexandra.

Luego de tres años, la diseñadora decidió independizarse y crear su propia empresa.

La inversión inicial fue de $10 millones, con los que adquirió algunas materias primas, muebles y otras cosas básicas para su nueva empresa.

Al principio todo parecía marchar muy bien. A través de armadoras satélites, Alexandra atendió su primer pedido grande: 150 uniformes de diferentes tallas para un jardín infantil, cada uno de ellos por un valor cercano a los $35 mil.

“Obtuvimos una ganancia cercana a los $2 millones que quisimos inyectar como capital a la empresa. Pudimos comprar un computador nuevo para los diseños, y podríamos decir que comenzamos a caminar en el campo empresarial”, señaló la empresaria.

Alexandra se dedicó por completo a su microempresa familiar. Algunas veces atendiendo contratos grandes, otros un poco más pequeños, pero siempre sintiendo que su empresa estaba cada vez más consolidada.

Al cumplir un año en el mercado, Alexandra quiso actualizar un poco más los equipos con los que estaban trabajando y ampliar las instalaciones donde funcionaba la empresa.

“Nos sentíamos sólidos en el mercado. Y aunque al comienzo tuvimos literalmente que ‘tapar huecos’ con pequeños préstamos que nos hacían amigos cercanos para pagar las materias primas a proveedores, queríamos hacer un préstamo más grande para cumplir con el objetivo que nos habíamos planteado para nuestro aniversario”.

Con lo que Alexandra y sus familiares no contaban, era con los múltiples requisitos que tendrían que cumplir para poder acceder al crédito. “Nos pedían fiadores con unas características que no teníamos. Yo no tenía una vida crediticia activa, por lo que los planes para la remodelación y modernización de la empresa se esfumaron”, señaló Alexandra.

Desde ese momento, la empresa que la familia Guerrero había logrado constituir, comenzó a tener un inexplicable retroceso.

“No sé si fue una desilusión colectiva, o qué paso, pero comenzaron a llegar pedidos bastante grandes que no podíamos atender. Ya no teníamos tanto respaldo económico, y no teníamos cómo adquirir materia prima, porque los proveedores seguían exigiendo que se pagaran por anticipado los pedidos”, concluyó Alexandra.

Hoy cinco años después de ese primer intento por crear empresa, esta diseñadora prepara un nuevo proyecto para entrar al mercado local, esta vez con la venta de accesorios para mujer, bolsos y calzado.

Y además de la diferencia de productos, Alexandra asegura que evitará que su nueva empresa termine sufriendo los mismos males que acabaron con su fábrica de ropa infantil: la falta de acceso al crédito y la debilidad gerencial que fue finalmente la que la llevó a rendirse ante tantas dificultades.



Pensando

en Ayuda

Norman Correa Calderón, presidente de la Asociación Na-cional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Aco-pi), señaló que, lamentablemente, aunque esta clase de estudios manejan un campo muy amplio, las pymes colombianas y específicamente las santandereanas no son ajenas a este tipo de males.

“Las cinco enfermedades sumadas, llevan a las empresas a reducir su productividad, ocasionan que todos sus procesos queden obligatoriamente por debajo de la gran empresa”, señaló Correa.

Así mismo explicó que la incompetencia los lleva a ver amenazada su existencia y terminan saliendo abruptamente del mercado.

El funcionario agregó que teniendo en cuenta que la formación de las Pymes es considerada la columna vertebral de las economías de los países en desarrollo, se debe prestar especial atención a los procesos de consolidación y sostenimiento de estas empresas.

Norman Correa explicó que precisamente para evitar que las Pymes sigan siendo atacadas por esos ‘males’, hace unos días, durante la Asamblea Nacional de Acopi, propuso la creación de un Pacto Nacional para la Transformación Productiva, que busca apoyar a las pymes en los accesos a créditos, aplicación de procesos tecnológicos para finalmente lograr su consolidación en el mercado.

La idea además es conseguir que las medianas y pequeñas empresas, pasen de ser un gremio tradicional a un gremio estratégico en los mercados regionales y que obviamente se proyecte en repercusiones nacionales.

También contempla estructurar masivamente proyectos de inversión productiva a largo plazo, orientados a la modernización tecnológica organizacional.

Todo esto con el fin de brindar un acompañamiento integral a las pymes “pues no basta con que el sistema financiero disponga de recursos para que espontáneamente se generen proyectos productivos a gran escala”, concluye la propuesta.

Finalmente, expertos consultados por Vanguardia Liberal, coincidieron en que más allá de tener una fórmula efectiva para evitar que las pymes padezcan estas enfermedades, un paso importante es lograr que los empresarios las conozcan y desde el comienzo de sus operaciones, ‘blinden’ los procesos para evitar salir del mercado.

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