Negocios
Bucaramanga, Colombia
Del 23 al 30 de Marzo de 2008
Etnoveterinaria: práctica milenaria para la ganadería de hoy
CHICAGO, AFP

Los raizales de las zonas ganaderas del Cesar, cogen el cicuco (casa de barro del comején o termitas), lo hierven en agua y ese sumo se lo dan de beber a una vaca, para que termine de botar la placenta si esta, o parte de ella, se quedó en el interior del animal a la hora de parir.

Por los lados de Plato, Magdalena, los pequeños ganaderos maceran las hojas y pepas del nim, les adicionan agua y seguidamente las aspergen sobre el cuerpo de los bovinos para repeler las moscas y garrapatas.

En la zona de Vélez, Santander, para que las recuas de mulas tuvieran mucha vitalidad, les proporcionaban buenas cantidades de fermento de cachaza, un subproducto de la molienda a la hora de confeccionar panelas.

A esas prácticas ahora se les llama etnoveterinaria, sabiduría popular propia de nuestros ancestros, que se convierte en una verdadera herramienta para la producción de alimentos cárnicos, cada vez más lejanos de los antibióticos, funguicidas o insecticidas, todos provenientes de la industria química.



Trabajo de campo

Yasmín Socorro Cajas Girón, PhD, que labora con el Centro de Investigación Turipaná, de Corpoica en Córdoba, coordinó una investigación que llamaron: “Saberes tradicionales sobre el uso de plantas medicinales para el control de parásitos en sistemas ganaderos”.

Ellos tomaron las plantas más usadas (totumo, nim, matarratón y bajagua) por los campesinos de esa región norteña con alta influencia indígena, para el control de parásitos en bovinos.

Llevaron esos extractos a los laboratorios de Bogotá, para luego ponerlos en práctica.

Los resultados fueron más que satisfactorios pues, son de mucha eficacia.

“Nuestros ancestros no tenían la posibilidad de utilizar químicos, por lo que recurrían a la naturaleza. Esa medicina veterinaria ha existido siempre, la cual fue desplazada por todo la parafernalia de la industria química y la sociedad de consumo”, agregó.

Para la investigadora, esa práctica es muy sana e inocua y permite la producción más saludable, la cual es reclamada de manera constante por el mundo actual.

“Existe una gran cantidad de drogas tanto para humanos como animales, que provienen de las plantas. En este país tropical las tenemos todas, pero son los países desarrollados, sus transformadores y luego no las venden a precios 4 o 5 veces por encima de su costo real”, agregó.



Más investigación

Los trabajos duraron 8 meses y hacen parte de un estudio piloto, que hay que intensificar y seguir desarrollando.

Según Cajas Girón, por ejemplo, en la zona de la investigación, los ganaderos tratan cerca de 15 enfermedades que se presentan en el ganado con extractos de especies vegetales, entre las que se encuentran, diarreas, expulsión de placenta, inflamaciones de la ubre y el control de mosca y garrapatas, vectores de muchas enfermedades, como por ejemplo, el anaplasma que es mortal.

“Aunque no se tienen las mortalidades altas e inmediatas de un producto químico, si son válidas; sin embargo, hay que seguir investigando para hacer aún más eficiente su formulación y posibles combinaciones”, agregó.

Para los investigadores de Corpoica, lo que viene es una serie de estudios académicos y realización de pruebas químicas, biológicas y toxicológicas para validar y recomendar con certeza la práctica de la etnoveterinaria.

Y para no ir muy lejos, hay un adagio popular que descifraría esa antiquísima ciencia: Para el mal de perro, pelos del mismo perro.



Las fórmulas
En las investigaciones de campo efectuadas por Corpoica, se encontró que los campesinos utilizan el totumo cimarrón verde para ayudar a las vacas a botar la placenta cuando dan cría.
Maceran la pulpa y ese jarabe obtenido se revuelve con un poco de agua y se le agrega sal o azúcar, para luego suministrarle a la vaca entre una o dos botellas.
Los efectos se ven a las 24 horas.
También cocinan la pulpa con sal para diarreas en terneros y cuando el totumo está maduro, lo llevan a las brasas para cuando esté tibio aplicarlo sobre las ubres de las vacas para bajar hinchazón.
El nim lo emplean para repeler moscas y garrapatas, y para que sea más efectivo combinan el sumo con tabaco.
Las hojas de nim son cocinadas y ese extracto se deja reposar 24 horas, para luego llevarlo a la fumigadora de espalda y rociar a los animales en todo el cuerpo.
Ahora, cuando se dejan secar las hojas, éstas se utilizan como vermífugo en rumiantes y repelente de plagas en granos almacenados como el maíz, fríjol, arvejas y otros.
La bajagua es una planta silvestre y se utiliza como purgante tanto en animales como humanos.
Se toman los cogollos de los cuales se saca el extracto. A un ternero se le suministra un vaso de ese sumo. Y para que tenga más efecto se le agregan unas hojas de roble.
El matarratón es muy utilizado en la alimentación de rumiantes por su alto contendido proteico. También es vermífugo en animales y además controla los cólicos.



Tips
* Un zumo de limón y naranja agraria con sal, ayuda a controlar la diarrea de los terneros.
* Las hojas de guayaba (16) se cocinan y se les suministra a los terneros para frenar la diarrea.
* La yerba culebra contiene saponinas, taninos y ácidos orgánicos, por lo cual se emplea como antiséptico.
* El plátano rayado al igual que la yuca, ayudan a controlar la diarrea en los animales.
* Las pepas de la papaya controlan los gusanos internos de los animales.
* Y la fiebre de los bovinos se controla con corteza de guácimo y azúcar. El sumo se le suministra al animal vía oral.

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