Una llamada delató la posición exacta del escondite. Tres disparos acabaron con su vida. El bombardeo duró tres minutos.

Publicado por: Javier Alexander Macías, COLPRENSA, MEDELLÍN
El ladrido de Pirulo, el único perro que acompañó a "Alfonso Cano" en su huida, después de que el avión fantasma bombardeara su escondite a las 8:30 de la mañana del viernes, fue el mismo que delató su posición cuando tratando de evitar una vez más el cerco de los soldados, se escondió en al espesa selva entre las altas cumbres que bordean el río Inquito en el municipio de Suárez, Cauca.
En tierra, cerca de 800 hombres del Batallón Cazadores del Ejército, desembarcados de 15 helicópteros en la operación Odiseo, le siguieron el rastro al jefe guerrillero que se esfumó por doce horas después de que del cielo cayeran bombas a su vivienda y quien tratando de no dejar rastro en su nueva huida, se cambió su camuflado y vistió una sudadera verde, una chaqueta azul y una camiseta gris. Se quitó su barba tupida, como tratando de borrar la identidad que lo acompañó por décadas en su militancia.
En su afán por no ser atrapado, dejó su billetera, unas gafas y otros elementos personales (una candela que siempre cargaba en su bolsillo) e incluso una de sus pistolas preferidas que siempre mantenía al cinto según revelaron fuentes de Inteligencia Militar.
En el aire, 2 aviones fantasma y 32 helicópteros buscaban milímetro a milímetro por encima de ese tapete verde que es la selva al jefe de las Farc, quien desde hacía 12 días, sin darse cuenta, era vigilado por hombres mimetizados del Ejército a menos de 50 metros de la vivienda bombardeada, a la que llegó el 28 de octubre a las 7:30 de la noche.
Esta ubicación fue develada por uno de los errores que delataron la presencia de "Cano". El 31 de octubre, tras huir de los operativos en su contra en Caldono, Jambaló y Toribío, estableció comunicación con su radista alias "el Zorro" y con alias "Pacho Chino".
En ésta, informaba que llegaba a la zona "y que se había movido difícilmente entre las montañas de Toribío ante el acoso de la Policía y el Ejército".
"Él se reunió con ellos en dos casitas. Una de ellas al parecer estaba reforzada porque no sufrió casi daños por el bombardeo. En el seguimiento por casi ocho días, se vio salir y entrar de la casa a su compañera sentimental alias 'Patricia' o 'Lucrecia', a otros guerrilleros y a su cocinera personal, alias 'Natalia"', explicaron fuentes oficiales.
Pero a las 8:00 de la noche del viernes, tras la huida, fue localizado nuevamente por el Ejército y un movimiento brusco en la manigua oscura, "Cano" fue detectado nuevamente y fue abatido cuando su pequeña estructura de 14 hombres entró en combate con los soldados que sin descanso le siguieron el rastro.
Entre la maleza
Tres tiros acabaron con la vida de Guillermo León Sáenz, alias "Alfonso Cano". Uno en el hombro, uno en la espalda y otro en el cuello.
La muerte lo sorprendió cuando uno de los helicópteros equipado con sensores de movimiento y calor sobre voló por encima del jefe guerrillero y descubrió varios cuerpos apostados en la maleza, mimetizados en la espesura de la selva y con la complicidad de la oscuridad.
"De inmediato se avisó a los hombres en tierra que se dirigieron al sitio conocido como Chirriadero, y en la operación de rastreo se encontraron con los guerrilleros. Tronaron los fusiles en una vereda que había quedado vacía ante la llegada de los soldados en la mañana del viernes.
El visor del casco del soldado tiró la información. En la coordenada 2-49' 32" norte- 76 46' 38" W y a una altura de 2.100 metros sobre el nivel del mar en la cordillera Occidental, zona del Cauca en medio de la maleza, encontraron un cadáver. "Alfonso Cano", jefe de las Farc, había muerto.















