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Sábado 12 de Noviembre de 2011 - 10:12 AM

Sayco una polémica que apenas comienza

El detonante fue el concierto de Aerosmith en Bogotá, por las diferencias entre el empresario de dicho y la Sociedad de Autores y Compositores.
Colprensa/ VANGUARDIA LIBERAL
Germán Vargas Llegas, no dudó en decir que de comprobarse la veracidad de dichas denuncias Sayco podría perder la personería jurídica.
(Foto: Colprensa/ VANGUARDIA LIBERAL)

En medio de la diferencias renunció Juan Carlos Monroy, director de Derechos de Autor del Ministerio del Interior.

En sólo tres días tras el inicio del escándalo por el accionar de la Sociedad de Autores y Compositores, Sayco, el Ministerio del Interior ha recibido más de 400 quejas de posibles irregularidades, por lo que la polémica apenas está comenzando.

Hace meses se cumplieron los 65 años de labores de esta organización, creada por personajes como José Barros, Emilio Sierra y Francisco Cristancho, y aunque en varias ocasiones sus labores han sido criticadas, en esta oportunidad el asunto ya es materia de investigación. De comprobarse las supuestas irregularidades, esta sociedad podría llegar a ser liquidada.

Así lo anunció el Ministro del Interior, Germán Vargas Llegas, quien no dudó en decir que de comprobarse la veracidad de dichas denuncias podría perder la personería jurídica esta sociedad encargada de los cobros por los derechos de autor de los músicos colombianos y que anualmente maneja más de 30 mil millones de pesos.

“Son más de 400 denuncias formales las que hemos recibido por hechos que presumiblemente han tenido lugar en esa entidad. Dentro de las denuncias, hay sobre manejo administrativo, manejo de los recursos de Sayco y sobre abusos frente a los establecimientos comerciales”, afirmó Germán Vargas Llegas.

INICIO DE LA POLÉMICA

El escándalo definitivo inició en la noche del pasado jueves (3 de noviembre) cuando en el Parque Simón Bolívar de Bogotá el empresario Ricardo Leyva iba a presentar, por segunda ocasión, a la banda estadounidense “Aerosmith”. Según el reconocido empresario, Sayco puso en riesgo el concierto.

En el comunicado que Leyva expidió esa misma noche, afirmó que dicha entidad “pretendía cobrar derechos por todo el aforo y no por lo vendido, al pedir 400 millones de pesos como garantía, sobre ventas no reales”.

Lo que no supieron los miles de asistentes al espectáculo ofrecido por Steven Tyler y su corte, es que, según Leyva, Sayco no envió autorización para que la Secretaría de Gobierno procediera con el permiso. Para fortuna de todos, se logró llegar a un acuerdo y los asistentes al concierto no se enteraron de lo que sucedía detrás del escenario.

“El gran lunar corre por cuenta de Sayco, ya que a ellos se les debería pagar por un derecho y no por un aforo total vendido, pretendiendo cobrar por anticipado una suma totalmente ilógica”, insistió Ricardo Leyva en su comunicado.

Ahí se prendió la polémica, pues Leyva pidió que se investigaran las acciones de los dirigentes de Sayco: “Quisiera saber por qué cobran por los conciertos a unos empresarios y a otros no. Para dónde va el dinero que cobran a canales, emisoras y discotecas. Hay que investigar y que se entreguen cuentas claras”.

Además de las denuncias, ya empezaron a presentarse hechos como consecuencia del lío: el pasado jueves se anunció que Juan Carlos Monroy, director de Derechos de Autor del Ministerio del Interior, dejó su cargo; su reemplazo, en forma temporal, lo asumió Felipe García Pineda, asesor del viceministro de Justicia y experto en propiedad intelectual.

La salida se apresuró cuando Leyva, en entrevista radial, afirmó que Monroy había trabajado en el pasado en Sayco, por lo que no era la persona idónea para dirigir la oficina que supervisa a esa sociedad.

OPINIONES DESDE LA INDEPENDENCIA

La Asociación de Músicos Independientes de Colombia (AMIC), que es la contraparte de Sayco al agremiar artistas, terció en el tema: “Desde hace mucho tiempo veníamos denunciando estas irregularidades, pero nadie escuchaba. Sayco es una mafia conectada en todos los rangos del Estado que les permite robar y robar a los músicos. El rock por ejemplo, en Colombia mueve millones de dólares, y los únicos que no ganan un peso son los roqueros”, comentó Jairo Macías, miembro de AMIC.

Agrega: “Deseamos que se acabe este tipo de sociedades de recaudo en el país, ya que acá no existe el personal calificado ni el modelo de negocios de industrias culturales necesarias para crear una entidad de estas; por eso todos los dineros terminan en los bolsillos de los que trabajan allá y manteniendo un edificio de mármol y motos último modelo”.

A los miembros de esta Asociación de Músicos Independientes les parecen increíbles las cifras que mueven los empresarios con conciertos de artistas internacionales, con los altos costos de la boletería, y el poco dinero que, dicen, les llega a los músicos colombianos.

“Se están haciendo millonarios y Sayco también. Las empresas traen bandas de hace 20 años, pero el producto colombiano solo se ve en Rock al Parque, porque es gratis”, finalizó Macías.

LA LABOR DE SAYCO

Con 65 años de labores, Sayco es la Asociación de Artistas y Compositores de la música colombiana y se define como sin ánimo de lucro. Tiene como función regular y cobrar los derechos por tocar y hacer sonar las obras de autores nacionales y velar por los derechos de sus afiliados, a través del buen uso de sus obras.

La entidad está regulada por la Dirección Nacional de Regalías, entidad que pertenece al Ministerio de Hacienda y por la Dirección Nacional del Derecho de Autor, que está dentro del Ministerio del Interior.

Del pago por concepto de regalías están obligados los empresarios de conciertos, las emisoras de radio, los canales de televisión que pasan videoclips, las discotecas y bares que ponen a sonar las canciones de los artistas y cualquier establecimiento comercial en el que se reproduzca música. Por ese concepto, Sayco recauda mínimo 30.000 millones de pesos cada año.

Los pagos a Sayco se deben hacer tanto por tener la música de los artistas colombianos, como por las obras de compositores internacionales.

En contraprestación, Sayco les paga regalías a los compositores. En ese tránsito es en donde se producen más dudas sobre su gestión, pues no es clara la manera como se reparten los dineros.

Según la entidad, el reparto se hace de manera proporcional a la cantidad de interpretaciones logradas por determinada obra. Sin embargo, no existe transparencia sobre cómo se registra esa cantidad de interpretaciones, ni vías para que los autores comprueben que reciben el pago justo.

Además, los pagos se hacen en momentos que determina Sayco, por lo que hay artistas y grupos que están esperando pagos correspondientes a meses, incluso años, atrasados.

Por otro lado, Sayco realiza una entrega anual de premios para exaltar la labor de sus afiliados y cuenta con una Fundación en la que trabajan por el mejoramiento de la calidad de vida de sus socios.

La Sociedad es gobernada por un Consejo Directivo, que elige a un Presidente. Ese cargo es ocupado por Alberto Luis Urrego Eljach, quien, sin embargo, se encuentra retirado temporalmente. Ninguna persona de Sayco ha querido dar declaraciones públicas sobre el actual escándalo.

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