
En tal convenio se especificaba que Juan Manuel Dávila Jimeno se hacía acreedor a una sentencia de 22 meses de prisión así como el pago de una multa equivalente a diez salarios mínimos legales.
A los demás miembros de la familia, Juan Manuel y Ana María Dávila Fernández, así como María Clara Fernández, se les condenó a 20 meses de pena y una multa de cinco salarios mínimos.
De allí que el juez haya referido que “las penas tanto en prisión como las económicas no se ajustaban al delito del cual fueron acusados”.
A pesar de que aceptaron los cargos de peculado por apropiación y falsedad, el juez aseguró que el acuerdo “deja en entredicho la justicia” y no se ajusta al daño que hicieron.
La decisión fue apelada tanto por la Fiscalía por lo que será el Tribunal de Bogotá será la instancia que definirá si deja en firme la decisión del juez 54 de conocimiento en el sentido de rechazar el preacuerdo que se había pactado entre la Fiscalía y los integrantes de la familia Dávila.

