Bajo estrictas medidas de seguridad permanece en la clínica Shaio de Bogotá el condenado narcotraficante Phanor Arizabaleta Arzayúz, quien tuvo una complicación coronaria, tras ser detenido por unidades de la Dijín, a su llegada de los Estados Unidos donde purgó una condena de 8 meses por delitos relacionados con el envío de droga.

Publicado por: COLPRENSA
Arizabaleta, señalado de pertenecer al cartel de Cali, fue llevado a ese país en junio de 2011, luego de ser capturado en septiembre de 2010. Al momento de ser enviado a los Estados Unidos, el general Óscar Naranjo, director de la Policía, señaló que con esa extradición se cerraba un capítulo más en la era de los carteles del narcotráfico del país.
“La historia de los grandes carteles está cerrada y saldada para Colombia. Nuestro desafío gira alrededor del narcotráfico”, señaló Naranjo en su momento. Sin embargo, este martes al dar el parte sobre el regreso del ‘narco’ a Colombia el comandante de la Policía Nacional, precisó que están verificando cuál es el tratamiento que están recibiendo los extraditables, y que están relacionados con beneficios judiciales que la justicia norteamericana, todo por cooperación.
Según Naranjo, “un juicio de valor sobre esas decisiones no compete a la Policía, lo que nos compete es seguir incrementando esfuerzos para no permitir impunidad en Colombia y en ese sentido habría que revisar en detalle cuál fue la cooperación y cuál el delito que se le imputó a este individuo”.
No obstante, Naranjo entregó un parte de tranquilidad al país tras señalar que Arizabaleta tiene una cuenta pendiente con la justicia nacional la cual señala que debe estar privado de la libertad por 20 años.
La condena
El 28 de julio de 1995 ya había sido capturado y condenado a 28 años de prisión por el delito de secuestro, por lo que fue llevado a prisión en Palmira, Valle.
Sin embargo, años después recibió el beneficio de casa por cárcel luego de que fuera sometido a una cirugía de corazón abierto, pero se descubrió que violentó ese beneficio tras ser descubierto en la vía que de Cali conduce a Candelaria, en el Valle.
Esa intervención es la que al parecer le trajo como consecuencia la dolencia que presentó el lunes tras su nueva detención. Ahora, solo resta esperar que se recupere de las últimas dolencias, para que las autoridades judiciales dispongan si lo envían a prisión o le dan, nuevamente, su residencia como sitio de reclusión.













