
“En un gesto sorpresivo anunció el nombre del nuevo representante de su país ante el Estado pontificio, pero lo hizo sin contar aún con el beneplácito apostólico. Un detalle que le puede causar más de un dolor de cabeza”, señala el portal dedicado a la información del Vaticano.
El diario señala que cuando el presidente Juan Manuel Santos anunció el pasado 19 de mayo el cambio de diplomático ante la Santa Sede y le puso como principal misión lograr un viajes del Papa a Colombia no contaba con el visto bueno del Vaticano.
“Esto resulta un problema porque adelantarse a informar públicamente sobre el nombramiento de un representante sin contar con la autorización de la contraparte además de ser un gesto descortés, puede ser visto como un intento de imponer a una determinada persona”, señala Vatican Insider.
El portal reitera que no se deben minimizar las formalidades y el hecho de anticipar un relevo de embajador resulta siempre inconveniente, si no se cuenta con las seguridades del caso y añade que el Vaticano tampoco ve con agrado que los diplomáticos permanezcan poco tiempo en sus cargos ya que lo consideran como una señal de poca confiabilidad.
“La propuesta es que Benedicto XVI cumpla una breve parada en territorio colombiano antes de dirigirse a Río de Janeiro, en Brasil, para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) prevista del 23 al 28 de julio de 2013. Aunque todavía se maneja como una eventualidad. Por lo pronto el nuevo embajador de Colombia ante la Santa Sede no llegaría a Roma hasta dentro de tres meses, tal vez más. Siempre que cuente con el definitivo plácet”, concluye el diario.

