El Gobierno dará a conocer hoy su agenda. Reforma pensional, por fuera.Tributaria, en veremos.

Publicado por: COLPRENSA
El ministro del Interior, Federico Renjifo, no pudo decirlo mejor: “Hoy, la verdad sea dicha, tenemos un matrimonio con dificultades, un matrimonio en el que queremos seguir juntos”.
Renjifo se refería a la mala hora que atraviesan las relaciones del Ejecutivo y el Legislativo después de la desafortunada reforma a la Justicia.
Pues bien, ese matrimonio promete reconciliación y según los analistas la pataleta les durará poco. Ambos, tanto el Gobierno como el Congreso, son conscientes de las tareas que tienen para los próximos meses y aunque las primeras semanas de trabajo legislativo seguro serán complejas, se advierte desde ya que todo tiende a mejorar y los congresistas trabajarán para sacar adelante la agenda del Gobierno.
Una agenda que aunque tocará temas sensibles dejará algunos muy importantes por fuera, como la reforma pensional, que ya fue retirada y la tributaria que depende de lo que se decida hoy en el consejo de ministros de San Andrés. Sin olvidar, que si bien el Congreso le ha marchado al Presidente, la ciudadanía jugó un papel sin precedentes y logró hundir dos de las más importantes reformas para Santos: educación y justicia.
Pero, entonces ¿cuáles son las tareas pendientes del Congreso? ¿Cuál será el papel del Gobierno? ¿Le pasará algo a la Unidad Nacional? ¿Van a lograr recuperar la credibilidad?
Pues bien, analistas y congresistas advierten que el punto más urgente es establecer un canal directo con el ciudadano para ir recuperando la credibilidad.
Luego dar trámite al paquete de reformas que hoy definirá el Ejecutivo y que apunta a temas como la reforma a las Corporaciones Autónomas Regionales y un nuevo estatuto de drogas.
Agenda Vs mala imagen
El exvicepresidente, Humberto De la Calle Lombana, asegura que a pesar del caos que provocó la reforma a la Justicia, el Congreso ha venido cumpliendo con buena parte de la agenda que propuso el Gobierno durante la campaña.
Pero, advierte, que han faltado ciertos temas y en ese sentido para De la Calle el gobierno no puede perder su aliento reformista.
“La reforma tributaria no se presentó a la manera tradicional. No se dijo que el problema era de mayor recaudo, sino de equidad. Lo que se propuso fue corregir ciertos privilegios para los más ricos. El Gobierno ahora ha llevado esto al congelador. En materia de pensiones, Colombia ha escogido una vía bastante inteligente: cada gobierno logra una pequeña reforma en vez de acometer una reforma total que desgarraría a la sociedad. Lo cierto es que este tema, si bien no es una urgencia del día a día, sí es una tarea inaplazable. De modo que sería una lástima que también quedara archivado”, explica.
En cuanto a las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo indica que el deterioro de las relaciones es pasajero.
“Este es un tema político de rutina. El poder presidencial es el centro de gravedad de la política en Colombia y los métodos empleados serán los tradicionales: desde gestos personales y de cortesía, hasta cambios en la agenda y el tradicional sistema de participación política”, dice.
Sin embargo, para De la Calle este asunto no es tan preocupante y como lo advierte, será pasajero. Para él, el punto de quiebre es el divorcio del “circuito político frente a muchas expresiones ciudadanas. El hundimiento de la desastrosa reforma a la Justicia dio lugar a una movilización ciudadana sin precedentes. Esto no se puede detener ahí. Todos los congresos del mundo sufren de algún grado de impopularidad, pero aquí la situación es crítica”, añade.
Frente al futuro de la Mesa de Unidad Nacional argumenta que la división es “irreversible” como también lo es la decisión del expresidente Uribe de volcarse a la oposición.
Jorge Londoño, gerente de Gallup Colombia, coincide en que la mala hora del Congreso es “temporal” y que la imagen volverá a repuntar.
Ahora bien, recuerda que el Congreso arranca este 20 julio la legislatura con la peor imagen que ha tenido en los últimos 12 años.
Indica que la imagen más bajita del Congreso se dio en mayo del 2000 cuando llegó a 14 por ciento favorable y 76 por ciento desfavorable debido al escándalo del presidente de la Cámara, Armando Pomárico, relacionado con la contratación administrativa.
Mientras que la imagen más alta se dio en junio de 2006 y correspondió a la reelección del expresidente Álvaro Uribe, donde alcanzó 54 por ciento de favorabilidad y 35 por ciento de desfavorabilidad. “Tras la reforma a la Justicia la imagen del Congreso se desplomó a 26 por ciento favorable y 69 por ciento desfavorable”, explicó Londoño.
Dice que en una opinión más personal que estadística, “lo más probable es que el Congreso haga ajustes y eso lleve a que la ciudadanía empiece a mejorar la imagen que tiene de la Corporación”.
¿Y la credibilidad?
Ángela Robledo, representante a la Cámara por el Partido Verde, manifiesta que aunque se considera de la disidencia, reconoce que la tarea del Legislativo se ha hecho bien.
“Hay que hacer una tarea no sólo legislativa dentro del Congreso para recuperar la confianza, los partidos políticos tienen que hacer también un juicio ético frente a los congresistas que apoyaron el acto legislativo de la reforma a la Justicia o que hicieron parte de las comisiones que avalaron durante los ocho debates como ponentes”, dijo Robledo.
Para la Representante es urgente recuperar los debates políticos y tocar los temas importantes para el país, como la reforma a la salud, a la educación, las pensiones, la vivienda y el empleo.
“Este semestre será de ajustes, sobre todo en la Unidad Nacional con todo lo que está pasando con los partidos y de manera especial con el Partido de la U”.
El senador liberal, Eugenio Prieto, manifiesta que lo urgente es que el país conozca la verdad sobre la conciliación de la reforma a la Justicia.
“El Congreso tiene que difundir lo que está haciendo porque aunque tiene sus dificultades ha hecho cosas positivas. El Congreso tiene que tener una conversación permanente con la sociedad. Se hace necesaria la reforma a su reglamento”, señala.
El senador Prieto sostiene que el país necesita construir una cultura política que le permita a la ciudadanía “elegir con acierto”.
Clara López, presidenta del Polo, sostiene que no ve la “voluntad política de escuchar” y que sin lugar a dudas el Congreso necesita reformarse.
“No creo que vaya a cambiar la tendencia del Congreso de darles prioridad a las iniciativas gubernamentales. Los integrantes de la coalición de Gobierno pertenecen al partido del presupuesto y si a eso se le suma la reelección presidencial, se tiene una maquinaria de incentivos mutuos que llevan a que la mayoría siga siendo gobiernista”, dice López.
Añade que es evidente la deslegitimidad del Congreso y que en estos momentos hay una crisis de representación, “en un Congreso producto de un sistema electoral corrupto en unas regiones copadas por la criminalidad, que reconocen unas mayorías muy difíciles de derrumbar, por eso los llamados a la revocatoria”.
López sentencia que por esa razón las cosas en el Congreso seguirán igual. “Vamos a seguir con el mismo Congreso que aprobó todo y con la misma estructura de un poder presidencial que reproduce esos mecanismos de la política tradicional que son antidemocráticos”.
Para el senador del Partido de la U, Armando Benedetti, la credibilidad del Congreso se debe gestionar en la corporación y en ese sentido las mesas directivas deben estar en sintonía con los congresistas.
“Nos tenemos que dar cuenta de que cada día representamos menos al pueblo. Tenemos que aplicar el reglamento y que los parlamentarios en vez de hacer estupideces, hagamos las tareas”, dice.
“REFORMAR LAS CONCILIACIONES”: ROY BARRERAS - Próximo presidente del Senado
¿Qué hacer para recuperar la credibilidad del Congreso?
“Lo primero que vamos a hacer es abrir las puertas del Congreso a la participación ciudadana. Todos los partidos están con el ánimo de modificar y reglamentar el mecanismo de las conciliaciones en el que se han presentado cualquier cantidad de errores. Porque cualquier reforma, luego de un año de debates, termina dándole al Congreso 24 horas para aprobar una conciliación a las carreras y casi siempre con la presión de los Gobiernos para que se apruebe. Entonces, vamos a ampliar ese plazo a dos semanas”.
¿Cómo recuperar la Mesa de Unidad Nacional?
“La Mesa de Unidad Nacional se volvió un problema para la comunicación entre el Gobierno y las bancadas, porque cada congresista observa que en reuniones en la Casa de Nariño a puerta cerrada se tomaban decisiones de políticas públicas de las que luego se enteran por la prensa. La Mesa de Unidad Nacional tiene que ser una instancia que le transmita a las bancadas las sugerencias del Gobierno”.
¿Se mantendrán los acuerdos de la Mesa de Unidad Nacional?
“Más allá de los acuerdos, la Unidad Nacional se mantendrá porque tiene un compromiso con el Gobierno. Y por supuesto, la estabilidad y los cambios que haya que hacer en el funcionamiento del Congreso se van a hacer con el liderazgo de la Mesa de Unidad Nacional y con los partidos de oposición”.
“NO ES SÓLO MEJORAR LA IMAGEN”: AUGUSTO POSADA - Próximo presidente de la Cámara
¿Qué hacer para recuperar la credibilidad del Congreso?
“El objetivo número uno no es buscar mecanismos para mejorar su imagen, sino entender qué es lo que espera el pueblo colombiano, darle lectura a eso y responderle con acciones, que finalmente se reflejan, por añadidura, en una buena imagen. No sólo es mejorar la imagen mediática sino entender que hay problemas profundos y estructurales. Los colombianos esperan que el Congreso actúe y les dé solución a sus problemas. Tenemos que hacer una reforma al reglamento del Congreso, que incluya modificaciones a las conciliaciones y a las comisiones”.
¿Cómo recuperar la Mesa de Unidad Nacional?
“La relación entre el Congreso y el Gobierno cambió, pero creo que para bien, porque será una estrategia más concreta, más directa para discutir los problemas del país y si eso se hace bien, la relación va a mejorar. Pero es un proceso que va a tomar tiempo, pero que va a madurar en beneficio de la institución”.
¿Se mantendrán los acuerdos de la Mesa de Unidad Nacional?
“Yo estoy aspirando a la presidencia de la Cámara de Representantes. El Partido de la U me entregó esa responsabilidad y ha confiado en mi participación como representación de la colectividad, entonces voy a seguir en campaña y será la plenaria de la Cámara de Representantes la que tome la decisión. Y hasta ahora he escuchado que se mantienen los pactos y los acuerdos”.
¿HABRÁ REVOCATORIA?
El senador del Polo Democrático, Camilo Romero, impulsa un referendo para que se permita la revocatoria del Congreso. Sin embargo, desde ya, congresistas y analistas señalan que es poco probable que esto se dé, pues primero tendría que hacer trámite por el Legislativo para que allí se decida la viabilidad del referendo. Por lo que, señala la presidenta del Polo Democrático, Clara López, “es imposible en este momento porque el proceso es demasiado prolongado”.












