Se trata de una tutela que fue presentada a finales de 2009 por una pareja de lesbianas que viven juntas hace más de cinco años en Medellín pero a quienes el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, les negó la adopción que ya había sido concedida por un Tribunal.
La importancia de la decisión de la Corte radica en que podría abrir las puertas a la adopción gay en el país. Sobre estos temas, ya la Corte Constitucional manifestó expresamente que las parejas del mismo sexo sí son familia y también reconoció su derecho a afiliación en sistemas de salud y pensiones así como a heredar
Apartes de la Carta de las mamás lesbianas a la Corte
Honorables Jueces de la Corte Constitucional de Colombia:
Hace 3 años nos acercamos al Icbf queriendo brindar la protección de 2 adultos a nuestra niña de entonces 1 año de edad, protección que por ley y constitución le es debida, al igual que a todos los otros niños de este país. El Icbf, y al parecer ustedes, no están de acuerdo con que la niña tenga los mismos derechos de protección, patrimonio, buen nombre y familia que otros niños.
Nuestra niña es ciudadana de segunda clase, obligada a ser protegida por un solo adulto, por una mamá que es condenada a ser legalmente soltera, aunque ya haya escogido una pareja con quién conformar su familia.
Nuestra niña y sus mamás (todas colombianas) y su caso frente a ustedes son menos importantes que casos de extranjeros, que se resuelven en pocos meses mientras el nuestro languidece años sobre sus escritorios y su resolución se pierde entre politiquerías e influencias indebidas.

