Como una zancadilla política a las aspiraciones reeleccionistas del presidente Juan Manuel Santos calificaron algunos analistas la presentación de los proyectos de ley que radicaron, por separado, los congresistas del Partido de la U Juan Carlos Vélez y MiguelGómez, para convocar una Asamblea Nacional Constituyente.

Publicado por: COLPRENSA
El camino que les espera a ambas iniciativas, una en el Senado y otra en la Cámara, no será fácil, porque de entrada no tienen el aval del presidente Santos y por ende de la Mesa de Unidad Nacional y porque, además, ambos congresistas representan las bases del uribismo, que en la actualidad no tiene las mayorías en el Congreso.
Sin embargo, ambos proyectos se convierten en un dolor de cabeza para Santos pues uno de ellos, el del representante Gómez, busca eliminar la reelección presidencial, mientras que el del senador Vélez, que pretende una reforma a la Justicia, para algunos expertos podría abrir la opción a una nueva reelección del expresidente Uribe.
Es decir, mientras que una propuesta le cerraría a Santos la posibilidad de reelegirse, otra le abriría las puertas a Uribe para volver a la Presidencia.
La Justicia
El senador Juan Carlos Vélez explicó que su proyecto busca una reforma a la Justicia a través de una Asamblea Nacional Constituyente y negó cualquier posibilidad de que con esta se permita una reelección del expresidente Álvaro Uribe.
En relación con el ambiente que hay en el Congreso y las posibilidades de que sea aprobado sin traumatismos, Vélez reconoció que está preparado para que su proyecto fracase y que de ser así, volvería a presentarlo.
“Si me hacen una propuesta diferente a la mía para reformar la Justicia, yo retiro la mía. Tal vez sí sea un asunto incómodo para Santos, pero mi propuesta es básicamente reformar a la Justicia”, dijo.
Indicó que no entiende cómo hace un mes todo el mundo hablaba de la necesidad de hacer una reforma a la Justicia y ahora, al parecer, nadie está interesado en reformarla.
La reelección
El representante a la Cámara Miguel Gómez sostuvo que su propuesta es un poco más extensa que la del senador Vélez ya que incluye, además de una reforma a la Justicia, dos temas adicionales: la prohibición de la reelección presidencial y la creación de regiones en vez de departamentos.
“Se toma este camino, porque el Congreso no hará esas reformas. Hay que recurrir a ese mecanismo, no por capricho como indicó el senador Roy Barreras, sino porque el Legislativo ha demostrado que es incapaz de meterse con esos temas, tiene demasiados intereses encontrados”, dijo el representante Gómez.
Sostuvo, además, que está sorprendido con la posición del Gobierno que aunque es consciente de la magnitud de los problemas, ahora “no quiere mirar otras vías. Es raro que el Gobierno prefiera el status quo, cuando todo está mal”.
El representante Gómez aseguró que sabe que su propuesta no es del agrado del presidente Santos porque no le “debe gustar que se elimine la reelección”.
Pros y contras
El abogado constitucionalista Juan Manuel Charry señaló que es conveniente reformar la Justicia, pero a través de un consenso y no por la iniciativa de una sola tendencia política.
“Por esa razón, veo con preocupación que se convierta en la bandera de un movimiento político sin la participación de los demás. Considero que la Constituyente tendría sentido si se reforma la Justicia, pero si hay consenso de las fuerzas políticas, de lo contrarío sería muy complicado”.
Manifestó que estas iniciativas se convierten en un obstáculo político para Santos. “Estamos en la guerra de los presidentes, en el debate de cómo van a ser las elecciones presidenciales de 2014 y de cómo se usan los instrumentos jurídicos como discurso político”.
Carlos Gaviria, exmagistrado de la Corte Constitucional, afirmó que la pregunta que hay que hacer es ¿para qué una Constituyente?, al considerar que la Constitución de 1991 ha regido parcialmente y subrayó que aunque es una interpretación osada, se puede leer como “una zancadilla del uribismo a Santos”.
“Estar convocando a Constituyentes no es lo más conveniente para ningún país porque la Constitución tiene vocación de permanencia y solo en circunstancias muy excepcionales debe cambiarse. Una Constituyente se puede convertir en una verdadera caja de sorpresas porque aun cuando dicen, quienes la promueven, que se trata de hacer una reforma a la Justicia por esa vía, una constituyente por definición no tiene límites”, dijo Gaviria.
Agregó que el camino en el Legislativo no será fácil, mas cuando no hay ambiente para la misma. “Esto ha sido más una iniciativa del uribismo, pero no creo que se haga paso en el Congreso”.
José Gregorio Hernández, exmagistrado de la Corte Constitucional, explicó que es perfectamente posible delimitar, como lo hicieron Vélez y Gómez, los temas de la Asamblea Constituyente, pero que en el fondo de las propuestas hay un tinte político.
“En el fondo del ejercicio del poder constituyente por conducto del pueblo o mediante una Asamblea Nacional Constituyente está de fondo lo político. Ahora, las condiciones políticas son propicias, pero no sé si oportunas por la coyuntura de la reforma a la Justicia”, indicó.














