La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia ternó al Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, para que sea reelegido en el cargo.

Publicado por: COLPRENSA
Con 17 votos a favor, la Corte dio el aval a Ordóñez quien ha manifestado abiertamente su interés en continuar con sus labores al frente del organismo de control disciplinario.
Ahora hace falta que el Consejo de Estado y el presidente de la República, Juan Manuel Santos, escojan a sus respectivos candidatos antes de la última semana de septiembre para que el Senado de la República haga la elección al finalizar el año.
Ordóñez, nacido en Bucaramanga, Santander, es doctor en Derecho de Ciencias Políticas de la Universidad Santo Tomás y ha sido presidente del Tribunal Administrativo de ese departamento, así como magistrado de la sección Segunda del Consejo de Estado.
Ordoñez apoya los diálogos, pero es escéptico
El procurador Ordóñez anunció que no se opone a diálogos con la guerrilla de las Farc, pero manifestó que es escéptico frente al accionar del grupo insurgente y que “la Paz no puede pagarse a cualquier precio”.
Ordóñez manifestó que es apenas natural desconfiar de las Farc debido a las experiencias pasadas, pero que eso no puede ser un obstáculo para intentarlo nuevamente.
“Existe un razonable escepticismo frente a estos procesos. En días pasados en un encuentro con el señor Presidente de la República, él me preguntó por mi opinión sobre un eventual proceso de Paz, y le contesté: ‘Soy escéptico porque desconfío de las Farc’, no podemos hacernos ilusiones”.
Ordóñez señaló que el eventual proceso de paz debe hacerse de cara al país, como una política de Estado y no de Gobierno, convocando a las víctimas y respetando los estándares internacionales, para que termine, a su juicio, en sometimiento de una guerrilla diezmada. “Debe consistir en su desmovilización, reinserción y entrega de armas”, dijo.
Ordóñez agregó que en el proceso de paz el Gobierno debe velar porque se responsabilice a los autores de secuestros, masacres, violaciones sexuales, reclutamiento de menores, utilización de cilindros bomba y siembra de minas antipersonales.













