Colombia
Jueves 18 de octubre de 2012 - 06:10 PM

El pulso en La Habana será del pragmatismo contra la retórica

El pulso que se instaló en Hurdal (Noruega) y que el próximo mes se trasladará a La Habana (Cuba) ya tiene un tono definido: el del pragmatismo del Gobierno contra la insistencia retórica de las Farc.

El pulso en La Habana será del pragmatismo contra la retórica (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
El pulso en La Habana será del pragmatismo contra la retórica (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

Compartir

Publicado por: COLPRENSA

Los discursos y las ruedas de prensa pronunciados y concedidas por los negociadores del Gobierno colombiano y de la guerrilla de las Farc dejaron ver mucho más de lo que se esperaba para una jornada de instalación: el grado de alejamiento en las posiciones iniciales con las que las partes llegan a la mesa de diálogo, en la que se pretende poner fin al conflicto armado colombiano de más de 60 años.

El pulso que se instaló en Hurdal (Noruega) y que el próximo mes se trasladará a La Habana (Cuba) ya tiene un tono definido: el del pragmatismo del Gobierno contra la insistencia retórica de las Farc. Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador, precisó que el Gobierno no piensa alejarse un centímetro de las reglas establecidas en las fases previas a este diálogo e insistió en la necesidad de llegar rápido a acuerdos concretos. Las Farc, en cambio, repitieron las mismas fórmulas que ya han utilizado en otros procesos similares –que no terminaron en ningún avance— y que parecen, por lo menos, inadecuadas para estos tiempos.

Así quedó claro que los avances van a ser lentos y dolorosos. Las Farc no parecen dispuestas a entregar ninguna de las concesiones mínimas que pide la opinión pública colombiana y la posibilidad de que, en cambio, logren algunos avances a su favor, ya empieza a despertar resquemores en buena parte de la sociedad. Por eso, si algo dejó la jornada mediática en Noruega es el listado de obstáculos que deberán superarse para concretar la esperanza de un acuerdo el próximo año.

La primera barrera a demoler es la disparidad sobre la agenda de diálogo. Experiencias fracasadas en el pasado, como la del proceso en El Caguán, ya enseñaron que hablar sobre todo, no conduce a nada. Esta vez el Gobierno dice que no se tratará de establecer nuevas políticas económicas, comerciales o militares, sino de trazar un camino para ponerle fin al conflicto y dejar las cuestiones filosóficas para la eventual disputa política que venga en el futuro, con participación de las Farc ante los electores.

Pero la guerrilla se aparta del todo en ese punto. Su posición inicial demostró que pretenden hablar sobre la refundación del Estado. Poner una cota tan alta seguramente tiene como objetivo bajarse y hacer concesiones durante las conversaciones, dando la impresión de que sí cede en puntos clave. En ese panorama, un tema que necesariamente deberá abordarse es el de la presencia física de Simón Trinidad en la mesa. Ya una subsecretaria de Estado de EU dijo que su gobierno está “dispuesto a hablar de cualquier asunto”, así que se abre una puerta para una labor diplomática colombiana en ese sentido.

Lo que pone de presente el segundo obstáculo a superar en La Habana desde mediados de noviembre: las posiciones divergentes de los negociadores. A la adustez y rigurosidad de De la Calle se opuso la actitud relajada de los guerrilleros; mientras a los demás negociadores del Estado no se les escucha la voz, por las Farc hablan todos los que quieren; mientras el Gobierno lleva prisa, la insurgencia muestra que puede volver a tomarse todo el tiempo del mundo.

Tal es la diferencia en las actitudes que ya empiezan a escucharse voces pidiendo la presencia más activa de un mediador internacional (Noruega, Cuba o Venezuela) para que cumpla una labor específica: conseguir cambios en las actitudes iniciales y distensionar el ambiente, de manera que se puedan alcanzar acuerdos parciales que conviertan el optimismo en certezas.

El tercer obstáculo a superar, justamente, es el que podría impedir una llegada a puntos concretos. Esa barrera es la de la retórica. Por ahora todas las apariciones públicas en marco del proceso de diálogo se han limitado a discursos filosóficos y efectistas. Si bien esa es una característica marcada en el lado de las Farc, el Gobierno también ha caído en la repetición de fórmulas (“no repetir errores”, “negociar con cautela”), pero no avanza a propuestas específicas.

Quedó establecido que la llamada Segunda Fase del diálogo empezará el 5 de noviembre con un encuentro técnico y el 15 de ese mes con reunión de los equipos negociadores. Una meta deseable es que antes del fin de año, al menos, se haya firmado un punto concreto de acuerdo, con el que se empiece a superar la retórica.

Contra ese cronograma ideal atentan las dificultades logísticas, que representan el cuarto obstáculo en el camino del diálogo exitoso. Hoy llamó la atención que no estuvieran presentes en Noruega ni el general Óscar Naranjo, ni la guerrillera holandesa Tanja Nijmeijer. Por distintas razones (agenda del primero, oposición contra la segunda) esos detalles pueden convertirse en inamovibles que atrasen las conversaciones.

De hecho, hasta ahora no se han cumplido las fechas anunciadas para cada evento en el proceso, por problemas logísticos. Una tarea importante para los próximos días es garantizar que en La Habana esos inconvenientes se reduzcan al mínimo.

Finalmente el que puede llegar convertirse en el obstáculo más serio del proceso es la definición de los mínimos aceptables en la negociación. Nadie en Colombia aceptaría un acuerdo que no incluya tiempo de cárcel, aceptación de delitos y reparación a las víctimas de las Farc. Pero los negociadores de esa guerrilla están, exactamente, en la orilla contraria. Ya dijeron en Noruega que no consideran haber cometido algún crimen, ni que tengan víctimas, pues todo lo han hecho “en ánimo revolucionario”.

¿Cómo llegar a un acuerdo que incluya algún castigo y reparación justa? La respuesta a esa pregunta puede ser la clave para destrabar de manera definitiva el diálogo.

Publicado por: COLPRENSA

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad