Domingo 21 de Septiembre de 2014
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Colombia
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Martes 05 de Marzo de 2013 - 04:41 PM

Colombia es el país que más incauta cocaína en el mundo

Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL
Colombia es el país que más incauta cocaína en el mundo
(Foto: Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL)
“Colombia es el país del mundo que incauta más cocaína. Es el país productor de cocaína a gran escala que incauta más”, aseguró Bo Mathiasen, representante en Colombia de la Oficina para las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) al presentar el informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Etupefacientes (Jife) correspondiente al año 2012.

Mathiasen explicó que entre 2004 y 2006 se incautaban anualmente 130 toneladas de cannabis y eso se incrementó en el lapso 2007-2009 a 215 toneladas al año, y en 2011 se incautaron 321 toneladas. En cuanto a cocaína, en el 2012 fueron incautadas 241 toneladas, mientras que en los años anteriores los decomisos llegaban a poco menos de 200 toneladas.

Otros esfuerzos del gobierno colombiano están relacionados con la erradicación: en 2011 se erradicaron manualmente 34.170 hectáreas cultivadas con coca, y fueron fumigadas otras 103.300 hectáreas. “El reconocimiento acá en el informe de la Jife es para el trabajo que hacen las autoridades colombianas por disminuir la salida de estas drogas al mercado ilícito”, dijo Mathiasen. 

Por su parte, Farid Samir Benavídez, Viceministro de Justicia para la Política Criminal y Justicia Restaurativa, aseguró que la lucha contra el narcotráfico y los delitos conexos se evidencia en estadísticas judiciales. “Durante el 2010 fueron condenadas por el delito de fabricación y tráfico de estupefacientes 14.665 personas; en el 2011, fueron 13.376 personas y en el 2012 los sancionados llegaron a 11.640. En estos mismos años, por el delito de lavado de activos fueron condenadas 232 personas y 522 por el delito de tráfico de sustancias para el procesamiento de narcóticos”. 

Todo eso habría producido un declive significativo en el consumo de sustancias ilícitas en América del Norte, en donde “la prevalencia anual del consumo de cocaína descendió de 2,4% de las personas de 15 a 64 años de edad en 2006 al 1,5% en 2011, lo que equivale a una disminución de alrededor del 38% a lo largo de ese quinquenio”, asegura el informe de la Jife. 

El documento agrega que esa declinación estuvo relacionada con la contracción importante de la fabricación clandestina de cocaína registrada en Colombia en ese periodo (que calcula en 47 por ciento), así como con la intensificación de las medidas adoptadas por las autoridades mexicanas para impedir el contrabando de cocaína de los países andinos hacia México y Estados Unidos. 

Sin embargo, el panorama es diferente en cuanto a la heroína. El informe de la Jife reseña que, según la Oficina de la Política Nacional para el Control de las Drogas de Estados Unidos, los principales países de origen de la heroína que se consume en ese país siguen siendo México y Colombia. 

La que procede del país norteamericano predomina en los estados al oeste del río Misisipi, y la variedad colombiana, al este de ese mismo río. 

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA 

Aunque, en general, el reporte de la Jife es positivo para Colombia, pues destaca los logros del país contra las drogas ilícitas, en especial los avances en la reducción de la oferta de drogas ilícitas y la disminución de la demanda de las sustancias sicoactivas, hay otros aspectos que plantean inquietudes. 

El informe señala los problemas que enfrenta Colombia como retos en el tema de drogas y a la vez propone que deben ser abordados invocando el principio de responsabilidad compartida. 

Se trata de las nuevas formas de delincuencia organizada trasnacional, los mercados no reglamentados de productos farmacéuticos, el uso indebido de medicamentos de venta con receta, la oferta insuficiente de medicamentos a base de opioides, la proliferación en Internet de farmacias no reglamentadas, la publicidad y la falsificación de los medicamentos, el acceso limitado a los servicios de atención en salud y la falta de capacidad y recursos para reducir eficazmente la oferta y la demanda ilícita de sustancias. 

“Estos son retos que no solamente el Estado colombiano debe enfrentar, y que, en lo que compete al Estado colombiano, estamos enfrentando fuertemente con proyectos de legislación como el Estatuto de Drogas y una ley de lucha contra el crimen organizado”, aseguró el viceministro Benavídez. 

El informe cita que Colombia promovió acciones concretas para la reducción del consumo de drogas mediante la campaña internacional ‘Responsabilidad compartida’, encaminada a hacer llegar una señal clara a la población de los países y a despertar conciencia, en particular en América del Norte y en Europa, acerca de los perjuicios sociales y ambientales que causa la refinación de la cocaína. 

En el tema específico de la lucha contra el problema mundial de las drogas, la Jife manifiesta que la responsabilidad compartida a escala internacional solo podrá hacerse efectiva cuando los Estados cumplan plenamente sus obligaciones en el ámbito nacional. 

Por último, el informe resalta que en América el consumo de cocaína ya no queda confinado únicamente a América del Norte y unos pocos países del Cono Sur, sino que se ha extendido a toda América Latina y el Caribe. 

NO A LAS POLÍTICAS PENALES 

El viceministro Benavídez aseguró que, con respecto al informe de la Jife, es que es necesario establecer políticas de prevención y reducción del consumo, pero “eso no significa que deban ser políticas penales, entre otras, porque las políticas penales han demostrado no producir efectos para la reducción del consumo si se sanciona el consumidor”. 

“Es importante desarrollar todos los esfuerzos en la reducción de los cultivos con estrategias como la aspersión aérea o la erradicación manual de cultivos o con la persecución de las organizaciones criminales dedicadas a la producción y al tráfico de sustancias. Pero, de ninguna manera, tiene sentido elaborar estrategias penales en contra del consumidor, además porque sería inconstitucional”, insistió Benavídez. 

“Tenemos que elaborar estrategias de prevención del consumo como parte de una política de salud pública”, concluyó. 

DATO

En febrero de 2013, el Ministerio de Justicia dio a conocer las cifras sobre consumo de sustancias sicoactivas en población universitaria colombiana. Señala que las de mayor consumo son la marihuana, con un 15 por ciento de consumo en los estudiantes entrevistados, seguida del LSD con un 3,1 por ciento de consumo, y cocaína con 2,1 por ciento. Los hongos alucinógenos y las sustancias inhalables siguen con un 1 por ciento. 

La investigación también encontró que se estaban mezclando con la cocaína sustancias como purgantes para animales y con la marihuana estaban mezclando estiércol de vaca. 

Publicada por
COLPRENSA, BOGOTÁ
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