Lunes 22 de Diciembre de 2014
Publicidad
Publicidad
Colombia
Patrocinado por:
Domingo 12 de Mayo de 2013 - 10:11 AM

Credibilidad de las altas cortes, de capa caída

Archivo/VANGUARDIA LIBERAL
Credibilidad de las altas cortes, de capa caída
(Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
Podría decirse que el clamor popular, ese que es tan alejado de las formas, resulta quedándose en un registro de críticas pues no siempre -o casi nunca- es escuchado por las Entidades u Organismos que trabajan para la ciudadanía.

Así, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, diciéndose tramitador, posesionó a Alberto Rojas Ríos como magistrado de la Corte Constitucional a pesar de serias dudas existentes sobre su actuación como litigante. El hecho dejó en la opinión pública un sinsabor que el jurista deberá remediar con una actuación adecuada dentro en la máxima Corporación, la encargada de vigilar la Carta Política.

Una vez más, por cuenta de ofrecer silencio cuando la ciudadanía pedía explicaciones, la credibilidad de las Altas Cortes y de paso de la Justicia colombiana, quedó en entredicho. Allí, donde no debería haber sombra alguna, en Corporaciones que no son el Congreso de la República, deslegítimado por graves actos de corrupción y criminalidad.

Una sucesión de polémicas por actuaciones, elecciones y contrataciones han restado a los colombianos admiración en las Altas Cortes de la justicia, una situación muy distinta al enorme respeto que generaron en los años posteriores al nacimiento de la actual Constitución.

La última encuesta de Colombia Opina, realizada para varios medios de comunicación, reveló que la desconfianza en la Justicia en general es del 71 por ciento y, específicamente de las Cortes, es del 65 por ciento. La cifra alarma aún más si se tiene en cuenta que la Rama quedó segunda, después de un 75 por ciento de desconfianza en el Congreso.

Para el expresidente de la Corte Constitucional, Carlos Gaviria Díaz, el mayor problema radica en la forma como se eligen a los magistrados pues implica en algunos casos, que juristas impolutos deban “hacer fila”, “lobby”, “cabildeo”, para que otro conozca su hoja de vida.

“Me parece vergonzoso que un jurista, un académico respetable desde el punto de vista intelectual, ético, tenga que ir a hacer fila para ir a contarle a un magistrado quienes es él. Bastaría con que examinara las hojas de vida. Yo tengo amigos de excelentes calidades humanas, morales, intelectuales, que han prescindido de candidatizarse a las Altas Cortes para no tener que hacer fila ante un magistrado del Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia para luego ir con los senadores”, apuntó.

¿Qué juristas habremos perdido los colombianos en dichas Corporaciones? ¿Implica todo hecho de lobby un actuación irregular? No. No obstante, ante tan creciente preocupación por quienes toman las decisiones de fondo, se podría plantear la opción de modificar todo el sistema de elección actual.

El también expresidente de la Corte Constitucional, José Gregorio Hernández, calificó de “desastroso” que los funcionarios de las Cortes sean designados “con base en hoja de vida, trayectoria, sino por recomendaciones políticas y por el lobby”.

Gaviria, quien no precisamente está del lado conservador, añora algunas cosas del pasado como que antes a un jurista muy distinguido se le ofrecía y hasta le rogaban que aceptara un cargo en la Corte Suprema o en el Consejo de Estado.

“En este momento todo el mundo se ofrece y acá lo que tenga que hacer, desde allí me parece que se empieza percibir una rebaja significativa en la dignidad de las personas de las Altas Cortes”, apuntó.

Ahora bien, cabe la duda de cómo podría hacerse las elecciones. Por ejemplo, la Corporación de Jueces y Magistrados ha dicho en más de una oportunidad que debería ser por concurso, con funcionarios de carrera, tal y como sucede actualmente hasta los magistrados de tribunal.

Pero para eso, dice su vocera, María del Pilar Arango, habría que reformar la Constitución. En contra parte, Gaviria estima que en la cúpula de la Justicia colombiana no debería haber necesariamente funcionarios de carrera.

En su criterio, por ejemplo, la Corte Constitucional tiene una responsabilidad de orden política que no es la que ha ejercido un funcionario de carrera.

“Se trata no unicamente de ejercer con mucha dignidad la función judicial, sino que se sabe que de cada fallo se siguen consecuencias políticas y por tanto, esas Corporaciones tienen una función política en el mejor sentido de la palabra y personas que no hayan hecho la carrera judicial pueden estar preparadas para ejercer esos cargos”, apuntó. Hoy la situación es distinta.

PENSIONES IRREGULARES Y VEEDURÍA CIUDADANA

La situación es conocida: personas que se designaban como magistrados auxiliares por unos meses para pensionarse con cifras cercanas a los 20 millones de pesos, cuando tal vez en su sueldo anterior devengaban una cifra muchísimo menor y por tanto, cotizaban distinto.

El 'Carrusel de Pensiones' tiene a 13 magistrados y exmagistrados del Consejo Superior de la Judicatura investigados por la Contraloría General de la República y ha originado 403 indagaciones preliminares contra magistrados de las Altas Cortes.

El tema es de tal tamaño, que incluso fue tenido en cuenta en la discusión que celebró la sala de la Corte Cosntitucional de cuatro magistrados titulares y tres conjueces que finalmente tumbó las pensiones millonarias a Congresistas y Magistrados, fijó un tope de 25 salarios mínimos y ordenó ajustar las actuales a ese monto desde 1994.

Incluso, magistrados actuales consultados por Colprensa, quienes están en desacuerdo con la decisión mayoritaria, rescataron del fallo la orden de revisar las pensiones que hayan sido obtenidas de manera irregular para reliquidarlas o bien, revocarlas, y fijar para esto un plazo que vence el 31 de diciembre de 2013.

“Eso es doloso y los magistrados se prestaron para eso. Es un factor que desacredita a las Cortes”, sintetiza Gaviria. “Vergonzoso” se podría decir, juristas que se habrían prestado para ayudar algunos a conseguir pensiones millonarias que deben pagar todos los colombianos.

Tal vez uno de los hechos positivos de semejante escándalo, fue el creciente interés que generó en la opinión pública, tal y como sucedió con el magistrado Rojas en la Corte Constitucional. Voces que alertan, que están pendientes, que reclaman y exigen punto final a tales desproporciones.

Si bien, como dice Hernández, parece que es poco lo que se tiene en cuenta esta opinión, para el exmagistrado de la Corte Constitucional, Humberto Sierra Porto, es un factor de cambio que ahora se den más manifestaciones frente a la Corte que frente al Congreso.

Esto, dice, se debería a la calidad o a la importancia de las decisiones que se toman que, en varios casos, incluyen decisiones económicas o suplen acciones que deberían tomar las administraciones. Hecho por el que además es que habría aumentado la fiscalización por parte de la ciudadanía de quienes son los funcionarios tras las decisiones.

“La mayor cantidad de críticas son la expresión de la importancia de la Corte en nuestro país, porque tocan temas álgidos. La importancia de la Rama se expresa en que hay más manifestaciones frente al Palacio de Justicia que frente al Congreso de la República. Cuando un órgano trabaja mucho y toma decisiones importantes, se van generando mayor cantidad de controles y de críticas”, aseguró.

Según Sierra Porto, esa sería la razón por lo que a magistrados se les están exigiendo las calidades y comportamientos que antes se exigían más a congresistas por ejemplo.

No obstante, para María del Pilar Arango también hay un factor de 'culpa' en la cabeza de las Altas Cortes cuando, por ejemplo, en la fracasada Reforma a la Justicia, se ampliaba el periodo de los actuales magistrados de ocho a doce años sin que se presentaran mayores negativas.

Faltaría entonces un sistema de autocontrol por parte de la Rama para evitar esta serie de actuaciones que dan al traste con la credibilidad que las Cortes tenían en el pasado. Por ahora, apenas se están desarrollando una serie de foros a nivel de jueces para hacer una reflexión interna de cómo podría hacerse una modificación que no implique una reforma constitucional. Para el mes de julio se conocerían las conclusiones.

SISTEMA DE ELECCIONES

Los magistrados del Consejo de Estado son elegidos por la Sala Plena de la misma corporación (sistema de cooptación), de listas -con un número superior a cinco candidatos- elaboradas y enviadas por la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura.

Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia son elegidos por la Sala Plena de la misma corporación (sistema de cooptación), de listas -con un número superior a cinco candidatos- elaboradas y enviadas por la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura.

Los magistrados de la Corte Constitucional son elegidos por el Senado de la República de sendas ternas que le presentan el Presidente de la República, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado.

¿Cómo se eligen los magistrados de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura? La Corte Suprema de Justicia elige dos magistrados, la Corte Constitucional elige uno y los tres magistrados restantes son elegidos por el Consejo de Estado.

Publicada por
COLPRENSA, BOGOTÁ
Sin votos aún
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my spaceAgregue a digg.com
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad

Zona Comercial

Publicidad
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2014 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones