A través de su último comunicado desde La Habana, la guerrilla de las Farc respondió a las acusaciones del diputado de la Asamblea de Río de Janeiro Flavio Bolsonaro según las cual este grupo guerrillero estaría lavado dinero proveniente del narcotráfico en ese país.

Publicado por: COLPRENSA
De acuerdo con las acusaciones de Bolsonaro, dadas a conocer el pasado 12 de junio, “las Farc dejaron de operar como grupo que ofrece cocaína a las bandas de narcotraficantes que actúan en las favelas de Río de Janeiro y se aliaron con empresarios y propietarios rurales, para lavar en esa ciudad el dinero procedente del narcotráfico”. El diputado brasilero aseveró que “la ingenua percepción de las Farc como grupo político por parte del Gobierno de Brasil es fruto de un retorcido trabajo ideológico, que permite el tránsito libre de integrantes y simpatizantes del grupo entre diversos segmentos de la sociedad”.
La guerrilla consideró esta acusación por parte del diputado brasilero como parte “de una coordinada campaña difamatoria promovida a nivel continental por las fuerzas más reaccionarias en contra de las Farc y en contra de los diálogos de paz”.
Aseguró, además, que ninguna unidad o destacamento de ese grupo “realiza operaciones ofensivas contra Ejércitos de naciones fronterizas, ni desarrolla actividades financieras por fuera de las fronteras patrias”. Según las Farc, su política internacional “se basa en la no injerencia en los asuntos internos de otras naciones, el respeto a la soberanía, integridad territorial y la autodeterminación de los pueblos”.
“no somos terroristas”: farc
Con respecto a la acusación de ‘terroristas’ hecha por el diputado brasilero frente a las Farc, esta guerrilla respondió que los últimos Gobiernos de Brasil han se han mostrado imparciales y se han negado a tildarlos de ‘terroristas’ o de ‘narcotraficantes’, lo que les ha permitido jugar un importante papel en la liberación de secuestrados en poder del grupo guerrillero.
También afirmaron que ningún Gobierno del mundo negocia con terroristas o narcotraficantes y reiteraron que el Gobierno colombiano está negociando, porque “reconoce a su contraparte, en la mesa de conversaciones, como una organización político-militar que hace uso del derecho universal a la rebelión armada”.













