El intento del Banco Central de Brasil por enfriar su economía, aumentando sus tasas, se vería obstaculizado por otra crisis económica mundial y por el alto flujo de capitales que está llegando al país.

Publicado por: COLPRENSA
El banco fue de los primeros que cambió su política expansionista en la que venían la mayoría de países de la región luego de la crisis de 2008.
Su tasa comenzó a subir en el segundo trimestre de 2010, cuando estaba en 8,75% y empezaban a verse brotes de sobrecalentamiento, "especialmente en el aumento de la demanda interna y de los salarios", explicó Munir Jalil, director de Investigaciones Económicas de Citibank.
Hoy la tasa del Banco Central está en 12,50%, pero la inflación no se ha reducido, mientras que en junio de 2010 estaba en 4,44% esta año llega a 6,87%, lo que hace pensar que los aumentos del banco deberían continuar. Aunque de poco servirían si en el mundo se diera otra crisis económica, pues como sucedió a finales de 2008, lo que se necesitaría en ese supuesto sería una reducción en las tasas para acelerar de nuevo la economía.
No solo eso preocupa a los responsables de la política macroeconómica de ese país, otra de las variables que inquieta y que acentúa la encrucijada, son los enormes flujos de capital que están llegando como consecuencia de la atracción que ejercen los aumentos en las tasas.
En este contexto, Brasil podría pasar del auge a la crisis, si no lograra adaptar su economía a los cambios del mundo. De hecho, el Fondo Monetario Internacional señaló el pasado jueves que esta nación debe ajustar aun más su control de capitales frente a los riesgos de sobrecalentamiento, y le pidió "mayor vigilancia" dada la sostenida dependencia del crédito externo, pues actualmente la deuda de este país llega al 60,8% del PIB. Sin embargo, algunos analistas como Juana Téllez, directora de Investigaciones Económicas del Bbva Colombia, señalan que la economía de esta nación ya no está sobrecalentada, pues se ha visto una reducción en su crecimiento que pasó de 9,27% en marzo de 2010 a 4,17% en el mismo periodo de este año. "Estaba recalentada, incluso empezaba a verse cartera vencida, por lo que el Gobierno anunció un recorte en el gasto público y eso ha ayudado a que se enfríe la economía", dijo.















