
“Estoy en profundo desacuerdo con esas declaraciones”, señaló ayer Rasmussen junto al jefe de la diplomacia turca, Ahmet Davutoglu.
El precandidato republicano aseguró durante un debate el pasado lunes que la Otan debería plantearse expulsar a Turquía y que Estados Unidos debería cancelar su ayuda extranjera a ese país por sus supuestos lazos con los terroristas.
Los comentarios de Perry, actual gobernador de Texas, tienen su base en una corriente procedente de Israel y muy crítica con el actual Gobierno de Turquía, uno de los miembros más antiguos de la Otan y el único de mayoría musulmana.
Según esa corriente, la orientación islamista del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, aunque moderada en un principio, lleva a Turquía hacia la senda del islamismo radical de Irán, Sudán y el movimiento palestino Hamás.

