Ayer se conoció un nuevo caso, por primera vez procedente de una institución de beneficiencia de una congregación religiosa, el Pequeño Cottolengo, que acoge a personas con discapacidad, donde un sacerdote fue acusado de un supuesto abuso sexual a un interno de 37 años con discapacidad mental.
“Este es un episodio sumamente doloroso y tenemos la mejor disposición para continuar nuestra misión de acoger y dignificar a las personas con discapacidad intelectual”, señaló el director del centro, Eduardo Santander, en un comunicado de la institución.
El hecho fue denunciado ante la justicia chilena en mayo pasado, y luego de sumarse otras tres denuncias por maltrato y negligencia, agregó la nota.

