
Los detenidos aprovechaban la gran demanda de trasplantes, indicaron las autoridades.
En una operación iniciada a finales de julio, la policía actuó en 18 provincias y regiones y "rescató" a 127 personas que habían dado su acuerdo para donar órganos a los traficantes, indicó el ministerio de Seguridad Pública, en una nota publicada en su página web.
Entre los detenidos se encuentran 18 médicos, sospechosos de realizar operaciones ilegales de trasplantes, añadió el ministerio.
"Los sospechosos utilizan normalmente identidades falsas para reclutar a candidatos sanos y ponerlos en un lugar secreto de confinamiento separados del mundo exterior", según la nota.
"Los sospechosos buscaban a los pacientes que necesitaban un trasplante de órganos en los hospitales y en internet y buscaba a los donantes correspondientes", según la misma fuente.
La operación llega después de que los medios oficiales revelaran en abril que un adolescente vendió su riñón para una operación de trasplante ilegal y usó el dinero para comprarse un iPhone y un iPad.
El chico de 17 años, que cobró 22.000 yuanes (3.500 dólares), fue reclutado en uno foro en internet. La agencia oficial China Nueva dijo que en aquel momento sufría de insuficiencia renal.
Más de 1,5 millones de chinos necesitan un trasplante de órgano, pero solo se practican unas 10.000 operaciones de este tipo anuales, dijo China Nueva, citando estadísticas del ministerio de Sanidad.
La inmensa demanda ha disparado el mercado ilegal de órganos, indicó el ministerio.
Los prisioneros ejecutados siguen siendo la principal fuente de órganos utilizados en las operaciones de trasplantes debido a la falta de donaciones voluntarias, había indicado anteriormente el viceministro de Sanidad Huang Jiefu, citado por la agencia.

