El presidente de Ecuador, Rafael Correa, comparó ayer la posición del Reino Unido en el caso de Julian Assange con la que mantuvo cuando el año 2000 denegó la extradición a España de Augusto Pinochet al concederle la libertad y opinó que hay “contradicciones” y “doble estándar”.

Publicado por: EFE
“Mientras a un criminal de esa calaña como Augusto Pinochet se negó su extradición a España por motivos humanitarios, a Julián Assange se dice que se tiene la obligación de extraditarlo” a Suecia, dijo Correa en un encuentro con la prensa extranjera.
Se lamentó de que “ni siquiera” se ha dado la garantía de que al fundador de WikiLeaks no se lo vaya a extraditar “a un tercer país, “hablemos claro, Estados Unidos, donde no hay garantías de un proceso justo y donde existe pena de muerte y cadena perpetua por delitos políticos”.
Precisamente fue el pasado martes el exjuez español Baltasar Garzón, actualmente en el equipo de defensa de Assange, el que dictó en 1998 el procesamiento del exdictador chileno Pinochet, que por ese motivo fue detenido en Londres y solicitado en extradición por España por crímenes de lesa humanidad.
Hay contactos
El Mandatario ecuatoriano confirmó que ha habido contactos con funcionarios británicos de “nivel medio” por el caso Assange e hizo votos para “retomarlos al más alto nivel” al subrayar que Ecuador está abierto al diálogo.
Sobre la posibilidad de que en el Congreso de Estados Unidos niegue la extensión de las preferencias arancelarias por la concesión del asilo a Assange, Correa dijo que ello sería una contradicción, pues Estados Unidos “dice que no tiene nada que ver” con el caso Assange.
“Que hagan lo que les dé la gana, Ecuador no vende su soberanía”, dijo Correa al evidenciar lo que considera “doble moral” pues el Atpdea, que vence en julio próximo, se implementó como compensación a los países andinos por la lucha contra el narcotráfico, un ámbito en el que Ecuador “es uno de los países más exitosos”, aseguró.















