El jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicr), Peter Maurer, pidió ayer en Damasco al presidente sirio Bashar al Asad un mejor y más rápido acceso a las miles de personas afectadas por la violencia, particularmente en la región de Alepo, donde se siente cada vez más la penuria de alimentos.

Publicado por: AFP
En la reunión, Bashar al Asad dijo que apoyaba el trabajo del Cicr mientras sea “imparcial”.
Sobre el terreno, la violencia no daba tregua con combates en diversos frentes, en Alepo (norte), Hama, Homs (centro), Idleb (noroeste), Deraa (sur) y Damasco, y bombardeos del régimen sobre los bastiones insurgentes, según militantes.
Al menos 58 personas -37 civiles, 12 soldados y nueve rebeldes-, murieron en actos violentos, según un balance del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (Osdh).
El Osdh dio cuenta además del descubrimiento de 10 cadáveres en Daraya, una ciudad cerca de Damasco, la capital siria, donde a finales de agosto pasado se registró una matanza, llevando a más de 500 la cantidad de muertos, entre los cuales decenas de mujeres y niños.















