
Cada candidato se dirigió a uno de los estados claves solo 18 días antes de una elección que, de acuerdo a los analistas, nadie sabe qué es lo que puede suceder.
Obama inauguró en Virginia una nueva broma contra su adversario republicano Mitt Romney, quien según él sufre de “Romnesia”, ya que defendería en la última etapa de la campaña presidencial lo opuesto a sus convicciones pasadas.
Reiterando la acusación que formula desde hace semanas contra el exgobernador de Massachusetts, Obama dijo que “el señor conservador quiere que ustedes crean que estaba bromeando en sus declaraciones del año pasado” para obtener el apoyo de los republicanos en las primarias.
Romney viajaba al estado con un gran número de electores que aún oscila entre ambos candidatos, Florida, para celebrar un acto junto a su compañero de campaña, Paul Ryan.

