El presidente de la Comisión de Contraloría del Parlamento venezolano, Pedro Carreño, solicitó ayer a la Fiscalía que mantenga prisión domiciliaria para dos diputados opositores, al estimar que los supuestos delitos de corrupción que se les atribuyen fueron cometidos en “flagrancia”.

Publicado por: EFE
Carreño señaló que hay varias situaciones en las que un delito se considera flagrante y que en este caso es aplicable, pues “según la ley” esta clasificación ocurre cuando un sospechoso se ve perseguido por la autoridad policial, por la víctima “o por el clamor popular”.
“Es decir que en este momento la lucha contra la corrupción es un clamor popular”, reiteró Carreño, al indicar que estos diputados fueron “agarrados con las manos en la masa”.
Reiteró que los legisladores recibieron fondos para sus campañas electorales sin notificarlo al Consejo Nacional Electoral.
El vicepresidente de la Comisión de Contraloría del Parlamento, Jesús Montilla, dijo que también serían investigados Henrique Capriles y el alcalde del municipio caraqueño de Sucre, Carlos Ocariz.
Arresto domiciliario
Un día después de las acusaciones, la Comisión de Contraloría de la AN activó las investigaciones contra los parlamentarios y anunció que se pediría la detención domiciliaria de los acusados, lo que se formalizó ayer ante la Fiscalía.
Carreño indicó que se reunió con la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estella Morales, a quien solicitó las copias certificadas sobre investigaciones que reposen en cualquier tribunal del país sobre los diputados acusados Richard Mardo y Gustavo Marcano.
El tercer diputado es Juan Carlos Caldera, a quien acusaron el año pasado, en plena campaña para las elecciones de octubre, de supuesta financiación irregular.















