Mundo
Domingo 05 de mayo de 2013 - 10:55 AM

Centroamérica y Estados Unidos amplían agenda en sus relaciones

Obama salió la tarde de este viernes de territorio costarricense, tras 23 horas de visita en las que se reunió tanto con la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, como con los presidentes del SICA en una cena la noche del jueves.

Centroamérica y Estados Unidos amplían agenda en sus relaciones (Foto: Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL)
Centroamérica y Estados Unidos amplían agenda en sus relaciones (Foto: Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: COLPRENSA

La visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a Costa Rica para reunirse con los presidentes que conforman el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) marca una nueva etapa en las relaciones birregionales, en la que la seguridad y el narcotráfico dejaron de ser los únicos temas de la agenda.

Obama salió la tarde de este viernes de territorio costarricense, tras 23 horas de visita en las que se reunió tanto con la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, como con los presidentes del SICA en una cena la noche del jueves.

Tras la puesta en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-CAFTA) en el año 2006, el interés estadounidense en la región (y de los centroamericanos en Estados Unidos) pareció centrarse únicamente en el tema del narcotráfico y la seguridad regional.

Buena parte de ese periodo corresponde a la primera administración del presidente Obama, quien se vio además ocupado en atender la crisis económica en su país y los conflictos militares en los que estuvo involucrado Estados Unidos en distintas partes del mundo.

Con su visita a San José, Obama trató de mostrar un interés renovado en la región, con la intención de hablar sobre algo más que tráfico de drogas y delincuencia, y buscar otros puntos de interés relacionados con el impulso al desarrollo de la región en distintos ámbitos.

En este intento de dejar atrás una agenda monotemática, tuvo mucho peso la presidencia de turno del SICA que actualmente ejerce Costa Rica, cuyo gobierno se encargó de poner sobre la mesa otros temas relevantes como la educación y el acceso a fuentes de energía menos contaminantes.

De la reunión con los presidentes del SICA en San José, Obama se lleva nuevas solicitudes de cooperación, pero en un esquema muy distinto al que tradicionalmente se había practicado en la relación con Centroamérica.

Esta vez no se trató de solicitudes de dinero para financiar programas, sino de intercambios de cooperación técnica y de una búsqueda de mecanismos que brinden mayor impacto a los acuerdos ya vigentes, como el propio CAFTA.

El presidente estadounidense se encontró con un SICA muy interesado en tener acceso, a buen precio, a la reserva de gas natural que tiene su país, y que aliviaría las presiones que genera el uso extendido de combustibles fósiles en  Centroamérica para generar electricidad y transporte.

En el caso de Costa Rica, el interés en el gas natural se ve impulsado por la premura de no tener en la actualidad condiciones para lograr su meta de ser una economía "neutral en emisiones de carbono" para el año 2021.

Si bien en el caso costarricense cerca del 90 por ciento de la electricidad se genera con fuentes renovables, su flota vehicular depende casi por entero de los derivados del petróleo, y cuenta con un sistema poco eficiente de transporte público.

En el resto de las naciones centroamericanas, el peso mayor del consumo de combustibles recae en la generación eléctrica, lo que sumado a la dependencia del sector transporte, hace de la región un lugar poco competitivo y con muchas limitaciones en el tema energético.

El gas natural licuado vendría a ser una solución menos contaminante y menos costosa, si el presidente Obama decide finalmente acceder a la solicitud que el SICA le planteó en San José.

Otro de los temas que planteó la cita es la necesidad de consolidar de una vez por todas la red de interconexión eléctrica en la región, que permita intercambios de energía con países vecinos como México y Colombia, o el propio Estados Unidos.

Los presidentes centroamericanos también mostraron su preocupación por hacer valer el Tratado de Libre Comercio que tienen con la primera potencia del mundo, y les preocupa el no estar dentro de las negociaciones de la Alianza Transpacífico, por lo que piden una aclaración de sus alcances y una extensión a la región si es que tiene más beneficios que el CAFTA.

Pero pese a los nuevos énfasis que buscó dar Costa Rica a la cita, el tema de la seguridad no pudo ser ignorado, y presidentes como el guatemalteco Otto Pérez insistieron en la necesidad de una discusión abierta sobre nuevos mecanismos que le bajen el tono a la violencia en la guerra contra el narco, como podría ser la legalización de algunas drogas.

Centroamérica insiste en una "diferenciación" de las responsabilidades, donde Estados Unidos, como país consumidor, debería mantener la mayor parte del financiamiento en la lucha contra la delincuencia organizada que transporta la droga de sur a norte por la región.

Para los países del norte de Centroamérica, especialmente Honduras, Guatemala y El Salvador, tampoco fue posible dejar pasar la cita con Obama sin plantear sus inquietudes en el tema migratorio, que afecta a más de 5 millones de centroamericanos en Estados Unidos.

Obama se mostró esperanzado sobre la construcción de una reforma migratoria "integral" en el Congreso estadounidense, pero sabe que todo depende de la lucha de fuerzas y votos entre republicanos y demócratas.

Los presidentes del SICA aseguraron salir muy satisfechos de la cita con Estados Unidos, no por que lograran firmar algún acuerdo o compromiso, sino porque parece que nuevamente han logrado capturar la atención de su principal vecino y socio comercial.

Publicado por: COLPRENSA

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