Un tornado de hasta 3 kilómetros de diámetro arrasó el pueblo de Moore en las afueras de Oklahoma, este lunes, y destruyó a su paso casas y escuelas, lo que sembró el pánico entre los habitantes.

Publicado por: AFP
Los estadounidenses que sobrevivieron al potente tornado que asoló a un suburbio de Oklahoma City (estado de Oklahoma) describieron su carrera para hallar refugio para luego emerger de entre escombros para ver solo devastación.
Las alarmas sonaron cuando el embudo negro de viento llegaba a Moore, de 55.000 habitantes, en las afueras de Oklahoma City, a media tarde del pasado lunes, aunque nadie anticipó su capacidad de destrucción, que dejó oficialmente 24 muertos.
Una mujer con raspones en la cara, que se identificó como Elizabeth, describió a la televisión local KFOR-TV que aceleró por la autopista para intentar llegar a su casa y salvar a su perro Ginger.
Una vez allí, se metió en una tina de baño con el perro y unas cuantas almohadas, mientras el tornado sacudía y levantaba todo a su paso. Lo siguiente que vio fue su casa convertida en escombros. “No puedo creer que hayamos sobrevivido a esto”, confesó Elizabeth, sujetando la correa de su perro, quien resultó ileso.
Lando Hyde, trabajador de establo, también pensó primero en los animales: corrió para liberar a numerosos caballos, antes de tratar de buscar refugio.
El tornado destruyó los establos, arrojando además una camioneta sobre ellos, relató.
“Era realmente ensordecedor y uno podía ver las cosas volando por todas partes”, dijo.
Labores de rescate
Los esfuerzos de rescate comenzaron casi inmediatamente, mientras los alarmados residentes corrían de un lado a otro sobre las casas devastadas buscando sobrevivientes.
Casi todas las personas reportadas como desaparecidas tras el paso del devastador tornado en las afueras de Oklahoma fueron encontradas y se prevé que el balance de víctimas siga en torno a 24, dijo ayer el jefe de la Policía del estado, Billy Citty, en rueda de prensa.
El tornado destruyó al menos dos centros educativos, incluyendo la escuela primaria Plaza Towers, donde murieron al menos siete niños, según CNN.
Un alumno de sexto año llamado Brady relató a CNN cómo él y sus compañeros se resguardaron en los baños con los docentes. La actuación heroica de los profesores de la escuela fue retratada por los medios internacionales.
El presidente estadounidense Barack Obama declaró el estado de desastre en el área, lo que abre la vía a ayudas federales para las zonas devastadas en los condados de Cleveland, Lincoln, McClain, Oklahoma y Pottawatomie.
En tanto, el secretario general de la ONU, Ban ki-moon, propuso la ayuda para apoyar a las víctimas del tornado y el papa Francisco se solidarizó con las familias afectadas.












