La idea es una actualización de las milicias civiles creadas por el fallecido Hugo Chávez en 2005, pero estarán bajo el control de las Fuerzas Armadas y no del Presidente, como funcionaban antes.

Publicado por: EFE
La oposición venezolana criticó al presidente Nicolás Maduro, por dar la orden de armar a los obreros. Igualmente criticó al Tribunal Supremo, que sigue sin pronunciarse sobre las impugnaciones a las elecciones presidenciales.
El secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Ramón Guillermo Aveledo, declaró que ambas cosas “inquietan, pero no desesperan” a los dirigentes ni a los seguidores de esa plataforma, que aglutina a la mayoría de partidos contrarios a Maduro, al cual no reconocen como Presidente.
Maduro dijo que el objetivo de su orden, impartida a los altos mandos castrenses en un acto televisado, apunta a la “defensa de la soberanía” nacional y también a la “estabilidad” de la Revolución Bolivariana, iniciada por el fallecido presidente Hugo Chávez, quien gobernó de 1999 a 2013.
“¿Para qué armar a obreros, médicos, empresarios, dirigentes vecinales o jugadores de béisbol (...) si en un Estado de derecho el monopolio de las armas lo tienen (...) la Fuerza Armada, la Policía y las utilizan además en actos que son supervisables?”, se preguntó Aveledo, al tildar la orden de “tontería”, además de “irresponsable”.
El presidente Maduro no ha dejado muy en claro contra quién o quiénes deberían actuar los nuevos grupos armados.
Velada advertencia
Rocío San Miguel, experta en temas militares, atribuyó la orden a una velada advertencia de Maduro a los mandos militares de que serán civiles armados quienes harán frente a cualquier intentona golpista en su contra. Maduro está enviando, según San Miguel, un mensaje de fuerza a sus propias filas, frente a los rumores de una presunta conspiración en su contra ideada por dirigentes oficialistas.













