Ayer la Cámara de Representantes revivió la discusión sobre la necesidad de implementar castigos más severos a quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol y a través de la Comisión VI aprobó en su tercer debate un proyecto de ley que decreta la obligatoriedad de la prueba de alcoholemia.
La propuesta fue hecha por los representantes a la Cámara por Santander Didier Tavera y Miguel Ángel Pinto, quienes sugirieron la adición del ar-
tículo a la iniciativa, que ya ha surtido sus dos trámites en el Senado y que fue radicada por el congresista Juan Lozano.
“Cuando conocimos el proyecto de ley hablaba principalmente de crear el grado uno de alcoholemia y de endurecer las sanciones de los conductores a través de la modificación del Código Nacional de Tránsito. No obstante, vimos que respecto a la obligatoriedad de la prueba no existía ninguna ley”, explicó Didier Tavera, representante a la Cámara por el PIN.
El proyecto radicado por Lozano hablaba en su primer momento de sancionar a quienes tengan el nivel uno de alcohol que va entre los 20 y 39 miligramos de etanol y que es el equivalente al consumo de una cerveza, también del endurecimiento de las sanciones a quienes condujeran en estado de embriaguez con la suspensión de la licencia hasta por 10 años.
Sin embargo, y con el fin de “complementar” la ley, tanto Pinto como Tavera solicitaron la creación de un artículo que no les permitiera a los conductores evadir la prueba de alcoholemia.
“Lo que se contempla específicamente en la propuesta es que la negativa a realizar la prueba será concebida como una infracción que además de la respectiva multa conllevará a la suspensión más alta de la licencia que es de 10 años”, precisó Miguel Ángel Pinto, representante a la Cámara por el Partido Liberal.
En el debate en la Comisión VI también estuvo presente el senador y presidente del Partido de la U, Juan Lozano, quien le dio visto bueno a la propuesta hecha por los congresistas santandereanos.
Cabe recordar que Didier Tavera no estuvo presente en la votación del proyecto que pretendía darle un fin de semana de cárcel a los conductores en estado de embriaguez y que Miguel Ángel Pinto votó en contra de la iniciativa, por considerar que tenía vacíos legales.
El proyecto pasará a su cuarto y último debate en la Plenaria de la Cámara, donde se espera sea votado a favor y que de esta manera pase a sanción presidencial.