Tras la indignación generalizada del país, el Congreso de la República decidió ayer hundir la polémica Reforma a la Justicia, enmienda constitucional que pasó de ser uno de los proyectos más ambiciosos del actual gobierno a uno de lo más vergonzosos.

Publicado por: JINETH PRIETO
El espíritu de la iniciativa, cuyo fin inicial era descongestionar y fortalecer la justicia, sufrió fuertes transformaciones durante los ocho debates que comprendió el trámite, hasta convertirse en un listado de gabelas que no sólo favorecían a congresistas, sino también a magistrados de las Altas Cortes.
El descontento por parte de los colombianos fue tal, que no sólo logró que el presidente Juan Manuel Santos se abstuviera de promulgar el acto legislativo, sino también que Juan Carlos Esguerra, ministro de Justicia, presentara su renuncia irrevocable y que la enmienda se hundiera tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado por unanimidad.
En total 190 votos, sumados los de las dos cámaras, hundieron el denominado “adefesio” de la justicia y marcaron el inicio de lo que ahora será un fuerte distanciamiento entre el gobierno Santos y el Congreso de la República, que a partir del 20 de julio discutirá temas trascendentales para la agenda del Presidente.
A pesar de todo esto, en el país se instalaron comités para recoger firmas y convocar a un referendo revocatorio. De hecho, ayer en Santander y en diferentes regiones del país se lanzó oficialmente la ‘firmatón’ para convocarlo.
La iniciativa, que es promovida en el departamento por la Misión de Observación Electoral, MOE, grupos de estudiantes de la UIS, el Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana, Asonal Judicial y militantes del Polo Democrático y del Movimiento Progresistas, ha contado con la acogida de los santandereanos.
“En ningún momento las mesas se han visto solas, hemos contado con la participación activa de los santandereanos quienes se han tomado el tiempo de plasmar su firma para hacer una realidad el referendo”, explicó Juan de Dios Solano, presidente de Asonal Judicial regional Santander.
Y es que en menos de una semana los líderes del movimiento pretenden aportar al menos 30 mil firmas de las 150 mil que la Registraduría solicita como mínimo para inscribir el comité promotor del referendo.
“Una vez se cumpla con este trámite, se procederá a recoger las más de 2 millones de firmas que son necesarias para hacer realidad el referendo y para que de esta manera los colombianos garanticemos el hundimiento de la reforma”, señaló Elizabeth Martínez, delegada de la MOE en Santander.
Pero, ¿es necesario convocar a un referendo revocatorio de la Reforma a la Justicia, cuando el mismo Congreso ya decidió archivarla?
Al respecto los promotores argumentan que su “principal preocupación es que haya alguna denuncia que no permita que esa decisión de archivar el proceso se dé y que entre la reforma a regir, a pesar de todo lo que se hizo”.
Vanguardia Liberal consultó con expertos en temas constitucionales sobre el futuro de esta iniciativa que desde ya tiene en vilo al país. Los juristas no sólo explicaron lo qué podría pasar, sino que también dejaron en claro que sea cual sea el camino que se tome, habrá campo para diferentes interpretaciones.
VOZ DEL EXPERTO
Juan Carlos Lancheros
Experto constitucionalista
En estos momentos el referendo no es viable, porque para que hubiera sido viable se requería que se hubiera expedido la norma. Aquí hay que aclarar que no sólo el referendo sino las propias demandas en contra de la reforma no tienen ninguna fuerza, porque no hay norma para demandar.
Creo que el problema es más complejo y va más allá de lo político, porque con todo lo que se hizo el tema se traslada a las Cortes. Habrá quienes puedan pensar que nada de lo que hizo el Congreso tuvo eficacia, porque todo fue tan fuera de los cauces, que establece la Constitución y podrían intentar que obligatoriamente se expidiera la norma.
Lo que se aproxima es un debate de tribunales y si la corte decide conocer el caso, pues eso tendrá muchas implicaciones, porque también puede existir el caso de que algún juez decida que se debe promulgar la ley. No obstante, a esto no le veo mucha viabilidad, porque lo que se impuso aquí fue un hecho fue político y no hay norma que valga.
VOZ DEL EXPERTO
Jaime Bernal Cuellar
Exprocurador general de la nación
Yo creo que al haberse archivado esa reforma se pierde la finalidad del referendo porque tenía como objeto replantear nuevamente la justicia o sea revocar esa reforma, esto quiere decir que si la reforma se archivó ya no tiene finalidad.
Pero creo que ese movimiento ciudadano deja unos resultados positivos, uno que se deja claro que se está haciendo un control a lo que hace el Gobierno, el Congreso y las Altas Cortes, porque en últimas esa recolección de firmas presionó para que se archivara el legislativo. En segundo lugar, que los congresistas se dieron cuenta de que la reforma a la justicia no se puede mirar con intereses políticos ni intereses individuales.
Y en tercer lugar que sí se puede hacer una reforma donde quienes participen sean de la administración de justicia porque no basta con solucionar unos problemas si no determinar cuáles son las causas de los problemas.
VOZ DEL EXPERTO
José Gregorio Hernández
Exmagistrado de la Corte Constitucional
En mi opinión no se puede derogar un acto legislativo que no va a entrar a regir debido al hundimiento en el Congreso. Por sustracción de materia no habría objeto del referendo.
Además hay que tener en cuenta que el artículo 377 de la Constitución, cuando habla del referendo derogatorio, dice que se debe hacer dentro de los seis meses siguientes a la promulgación de los actos legislativos. Si no hay promulgación, no creo que las autoridades electorales tramiten un referendo que se va a encontrar con una carencia de objeto.
Me parece que de todas maneras si los colombianos quieren dejar una constancia histórica podrían seguir se recogiendo las firmas para plasmar el rechazo sobre el comportamiento de los congresistas. Pero técnicamente no podrá ser un referendo para derogar, porque ¿cómo se deroga algo que no está vigente?
VOZ DEL EXPERTO
Rodrigo Lozada
Analista político, profesor de la Universidad Sergio Arboleda
El referendo queda sin sentido legal, porque no hay una reforma constitucional por derogar, lo que hace que ese movimiento carezca de sentido. De pronto alguien podría decir que la reforma sigue existiendo, pero eso ya es cuestión de interpretaciones, que yo creo que no tienen mayor sustento. La indignación que hubo con algunos congresistas queda aplacada y sin piso una vez se hunde la reforma.
VOZ DEL EXPERTO
Juan Manuel Charry
Experto constitucionalista
La reforma ya fue aprobada y, de acuerdo con la jurisprudencia de la Corte, no estamos ante un proyecto de reforma, sino ante un acto jurídico que ya nació a la vida jurídica, pero que no ha empezado a generar efectos, porque le falta la promulgación. En este sentido, sí es posible derogarlo a través de un referendo, porque sí existe.
Sé que surge un argumento en contra que habla de que sólo se podrá realizar un referendo derogatorio dentro de lo seis meses siguientes a la promulgación, hay quienes dicen que no se puede promover, porque no está dentro del término. Me parece que es un argumento formal y que nace de que comúnmente un acto promulgativo no había sido centro de objeción.
Así se archive el acto legislativo, sería válido que los ciudadanos lo derogaran, porque el acto existe y está pendiente de publicación. Además existe un posible escenario y es que la Corte Constitucional, al resolver las demandas y las objeciones que se presenten, pueda ordenar su promulgación; de esta manera la única garantía para acabar con la enmienda sería el referendo.
El curso de la reforma
AÑO 2011
5 de agosto
Los ministros de Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, y Juan Carlos Esguerra, radicaron ante el Congreso de la República el proyecto de Reforma a la Justicia.
6 de octubre
Tras un acuerdo entre el Gobierno, las Cortes y el Congreso, la Comisión I del Senado aprobó, en primer debate, el acto legislativo.
8 de noviembre
Se aprueba la reforma a la justicia en su segundo debate sin mayores modificaciones.
2 de diciembre
La Comisión Primera de la Cámara aprobó en tercer debate la totalidad de la reforma a la justicia.
6 de diciembre
La Corte Suprema de Justicia decide apartarse de la discusión de la reforma a la Justicia.
14 de diciembre
La plenaria de la Cámara aprobó la reforma a la justicia en su cuarto debate.
AÑO 2012
18 abril
La Comisión I del Senado aprobó la reforma a la justicia en su quinto debate.
24 de abril
El Consejo de Estado determinó retirarse por completo de la discusión de la reforma a la justicia.
10 de mayo
El acto legislativo fue aprobado en su sexto debate en la plenaria del Senado de la República
31 de mayo
La Comisión Primera de la Cámara de Representantes aprobó el proyecto en su séptimo de ocho debates.
14 de junio
La Cámara de Representantes aprobó la reforma.
20 de junio
Las plenarias de Cámara y Senado aprobaron con sendos ‘micos’ la reforma a la justicia.
22 de junio
El ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, presentó su renuncia de manera irrevocable.
28 de junio
Con 73 votos a favor y cero en contra se hundió el acto legislativo en el Senado. La Cámara registró 117 votos a favor y cero en contra de la enmienda.












