Roy Barreras llegó a la presidencia del Senado en un momento coyuntural; no solo el Congreso enfrenta su peor momento por cuenta del fallido trámite de la reforma a la justicia, sino que también las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo se encuentran en cuidados intensivos, mientras la Mesa de Unidad Nacional tambalea.

Publicado por: JINETH PRIETO
Las decisiones que se han tenido que tomar en los últimos meses han desembocado en molestias, que pese a que fueron de alguna manera saneadas por el discurso del presidente Santos durante la instalación de la legislatura, siguen latentes en los integrantes del Congreso.
A ese panorama se suma, para Barreras, la debacle del Partido de La U, que cada día toma más fuerza por cuenta de la separación de Santos y Uribe, y cuya división será una realidad una vez se dé el trámite de la ley que buscará el ‘transfuguismo’.
Las cosas, por lo menos por ahora, no se ven fáciles para Roy Barreras, quien durante el próximo año estará bajo la mira de los colombianos mientras intenta mejorar la imagen del Congreso, tramitar las reformas de fondo, seguirle el paso a la agenda presidencial y mantener la Mesa de Unidad Nacional.
Sobre estos temas, Barreras conversó con Vanguardia Liberal.
Preguntas y respuestas
Vanguardia Liberal: ¿En algún momento pensó que los acuerdos de la Mesa de Unidad Nacional se iban a romper y que no llegaría a la presidencia del Senado?
Roy Barreras: Siempre supimos que la Unidad Nacional iba a estar firme porque la sostiene una cosa más importante que la de los temas coyunturales y la decisión del Partido es la de acompañar al Gobierno y la de garantizar el éxito de las políticas públicas del presidente Santos. Es nuestra responsabilidad ayudarle a la Presidencia.
VL: En días pasados usted había asegurado que era necesario que el Gobierno cambiara las relaciones con el Legislativo para continuar unidos, ¿cree que el discurso del presidente Santos fue el primer paso?
RB: Tuve la oportunidad de agradecer las intervención del viernes porque fue un discurso generoso con el Congreso que reconoció la agenda legislativa de los dos primeros años, que fue muy productiva para el país. Efectivamente es un primer paso para establecer la comunicación y la confianza entre el Gobierno y el Congreso. Nosotros desde nuestra orilla mantendremos toda la disposición para trabajar y garantizar el éxito del buen gobierno de Santos.
VL: ¿Cómo se manejarán las relaciones, si pese a que el discurso fue conciliador aún existen susceptibilidades heridas por el fallido trámite de la Reforma a la Justicia?
RB: Hay que hacer un primer gesto de reconciliación, digamos que están los brazos abiertos de los dos lados y que probablemente solo falta el abrazo. Se trata de un proceso de cerrar heridas y eso se hace trabajando conjuntamente en la medida en que tanto el Presidente como el Congreso entendamos que lo que importa es el éxito de los proyectos.
VL: Llega a la presidencia del Senado en momentos en los que el Congreso tiene una pésima imagen ante los colombianos, ¿cómo cambiar esa percepción?
RB: Efectivamente es el peor de los momentos de la imagen del Congreso y eso se vuelve un gran reto, nosotros tenemos que recuperar la confianza de los colombianos y eso solo se hace con hechos de transparencia. Ya empezamos a dar los primeros pasos y el 20 de julio radicamos el proyecto que reforma las conciliaciones y entre otros modifica el tiempo de estudio y prohíbe la adhesión de artículos. También pospusimos la elección del Secretario.
VL:¿Qué opina de la reforma a la Ley Quinta que el presidente de la Cámara, Augusto Posada, anunció que promoverá?
RB: Es indispensable, yo mismo me reuní con él para hablar sobre el tema. Ya se conformó una comisión para que estudie las reformas que le harían a la Ley Quinta, porque esa es una ley que existe hace 20 años y que debido a su desactualización no responde a las necesidades actuales. Así legislaran unos arcángeles igual cometerían errores con esta ley.
VL: Usted también anunció que apoyará un proyecto de ley que busca que los congresistas investigados no puedan votar en reformas constitucionales
R.B: Sí porque si de actos para redimir nuestra imagen estamos hablando, este es uno de los más contundentes. El proyecto ya había sido presentado antes, pero no lograba su trámite porque si a la hora de votar existían muchos congresistas investigados, no se lograba el quórum. Como ahora se va a tramitar, permite recalcular el quórum en base a los congresistas que no están investigados.
VL: ¿Cree que con proyectos como este, la Mesa de Unidad Nacional se mantendrá unida?
RB: No tengo duda de que el sentimiento de todo el Congreso es recuperar la confianza de los ciudadanos, estas son reformas en las que participan activamente todos los Partidos y en las que han estado representados.
VL: Pero en esta legislatura también se tramitará un proyecto de ley que de ser aprobado permitiría que los congresistas cambiaran otra vez de Partido Político.
RB: Para empezar esto tendría que ser una reforma constitucional que duraría un año de trámite y que aún cuando se aprobara sería difícil que afectara la estabilidad de la Unidad Nacional por lo menos en el mediano plazo, pues coincidiría con el año electoral. Es cierto que la ley permitiría un realineamiento de las fuerzas políticas, pero es muy prematuro hablar de sus efectos al futuro.
VL: El presidente de la Cámara, Augusto Posada, es un declarado ‘uribista’, mientras que usted en los últimos meses ha sido más cercano al ‘santismo’ ¿Eso podría afectar de alguna manera el trámite de los proyectos?
RB: Téngase la certeza de que eso no ocurrirá por dos hechos: uno, porque tanto el Presidente de la Cámara como yo tenemos un profundo respeto y aprecio por el presidente Uribe y dos, porque este es un reconocimiento a su tarea. Pero también tenemos el propósito de garantizar el proyecto de Santos porque apostarle al fracaso de él sería apostarle al fracaso de Colombia.
VL: ¿Qué decir respecto a los mensajes que le envió el expresidente Uribe al presidente Santos?
RB: Me queda claro que los esfuerzos que hicimos durante dos años para mantener los puentes de comunicación entre el presidente Santos y el expresidente Uribe fracasaron. Ya es tiempo de reconocer que estamos frente a un divorcio y no uno tranquilo, sino frente a uno que se da a gritos en Twitter y en el que el Partido de La U es una víctima.
VL: Además del restablecimiento de la imagen del Congreso, ¿Cuáles considera que son sus principales retos en esta legislatura?
RB: Responder a las necesidades más urgentes de los colombianos. La Reforma a la salud es en nuestra opinión lo más urgente, porque el sistema está colapsado desde hace muchos años y hay que corregirlo de raíz. El primer debate de control político que realizará el Senado será sobre la salud.
VL: En alguna ocasión señaló que dentro de su presidencia en el Congreso el Legislativo iba a ser autónomo y que trabajaría sin buscar guiños, con este discurso parece que se va a dar un escenario contrario.
RB: Las tres ramas del poder tienen que ser autónomas, el Congreso puede seguir cumpliendo con su deber ayudando, como es su labor, a sacar adelante los proyectos de Ley que le convengan al país, pero lo puede hacer desde la independencia y la autonomía.












