
Para el Movimiento Progresistas, no ha sido diferente pues pese a que es una fuerza política que nació en las elecciones pasadas con el fin de apoyar a Gustavo Petro en su aspiración a la Alcaldía de Bogotá, ha tomado fuerza y a hoy tiene a tres senadores que se declararon en disidencia del Polo Democrático y que ahora son militantes del movimiento.
A ese apoyo parlamentario se suma la posible reconfiguración de todas las fuerzas políticas en el país, que a raíz del proyecto de ley que será tramitado en esta legislatura y que abrirá la puerta al ‘transfuguismo’, vaticina un refortalecimiento de los partidos tradicionales, el liberal y el conservador, así como la caída de La U.
En medio de esta coyuntura política, Antonio Navarro Wolf, vocero del Movimiento Progresistas, dialogó con Vanguardia Liberal sobre los planes de la colectividad para competir por la Presidencia del país, sobre la actualidad de los colombianos y sobre el gobierno Santos.
Preguntas y Respuestas
Vanguardia Liberal: Progresistas nace de la izquierda democrática, sin embargo se diferencia ampliamente en algunos de sus postulados ¿Cuál es la inclinación ideológica del Movimiento?
Antonio Navarro: Progresistas es el movimiento de la Constitución del 91, es un movimiento democrático que busca convertirse en una nueva opción. Ser progresista es para todos aquellos que no nos sentimos representados ni por el proyecto del expresidente Uribe ni por el proyecto del presidente Santos. Es una centro izquierda, pero su izquierda no es excluyente.
VL. Actualmente Progresistas tiene en su haber tres senadores pese a que no existía cuando se realizaron las elecciones de 2010. ¿Cómo ha impulsado al movimiento la presencia de parlamentarios?
AN: A hoy progresistas ha logrado que el país conozca su posición sobre la reforma a la justicia, sobre la promoción de una reforma integral y estructural a la salud, sobre la presentación de una reforma educativa, sobre el medio ambiente, etc. Creemos que la única locomotora que le ha funcionado al Gobierno es la más mala de todas, que es la minera, con eso no estamos desconociendo su importancia pero sí resaltando que hay otras temáticas que deberían merecer más atención. Tampoco creemos que la política de seguridad democrática sea la solución, esa es una concepción ‘militar política’ de la seguridad y tenemos un conflicto que ha cambiado y que ahora es ‘político militar’.
VL: Habla de las políticas de seguridad en el país, en momentos en que los colombianos dicen que se sienten más inseguros y en los que el Presidente dice que eso solo es cuestión de percepción. Si para usted la salida no es la seguridad democrática, ¿cuál es entonces la solución?
AN: Ese es un tema que estamos discutiendo en Progresistas, pero que desde mi experiencia en Nariño puedo decir que la seguridad democrática ya no va a lugar. Hubo una etapa en el conflicto colombiano que pudiéramos llamar ‘militar político’ donde los resultados se conseguían estrictamente en el terreno militar. Pero el conflicto ha cambiado se ha vuelto de nuevo un conflicto ‘político militar’, eso quiere decir que el que tenga el apoyo de la población de las zonas del conflicto tiene las de ganar.
VL: ¿Pero cómo hacerle frente a las guerrillas desde lo que usted propone?
AN: Queremos que la guerrilla entienda que en el mundo actual la salida armada no tiene ninguna pertinencia, pero también sabemos que en ausencia de esa negociación y de un proceso de paz, hay que tener una política de seguridad, y esa política de seguridad tiene que centrar su esfuerzo en ganarse el apoyo de la población campesina. Que no se gana solo con palabras y con la ubicación de soldados en zonas marginales, se logra incluyéndolos en la toma de decisiones.
VL: Pero por lo menos hasta donde se ve, los grupos armados no tienen la intención de dejar las armas.
AN: Las Farc en los años 90 ganaron lo que podríamos llamar una guerra en el sur de Colombia; derrotaron 17 unidades militares consecutivamente en ese sector del país y ellos tenían la oportunidad de hacer una negociación previa y no la hicieron, porque sobredimensionaron sus resultados y creyeron que les iba a ir igual de bien en todo el país. Hoy el Estado derrotó ese intento de las Farc de tomarse Bogotá y obtuvo la victoria, ahora está en sus manos poner las cosas para dialogar, porque también es cierto que la forma de insurgencia ha cambiado.
VL: ¿Cómo ve al Polo Democrático?
AN: Respeto mucho el Polo Democrático, pero creo que no fue capaz de manejar su diversidad, por eso progresistas insiste tanto en esa diversidad. Creo que pese a eso sigue siendo una oferta ideológica respetable. De hecho, creemos que para llegar fortalecidos a las elecciones de 2014 hace falta una coalición que nos permita tener una sola candidatura, porque lo que se avecina es que el candidato de Uribe será Fernando Londoño y el de Santos si no es él, entonces será su heredero Germán Vargas Lleras.
VL: ¿Gustavo Petro será ese candidato?
AN: Petro no va a renunciar a la Alcaldía, él tiene un compromiso que va a finalizar en Bogotá. Por ahora no tenemos nombres pero lo que sí vamos a hacer es una consulta popular en marzo de 2014 donde esperamos tener 3 o 4 candidatos.
VL: Al mismo tiempo de Progresistas, también está tomando fuerza el que será el partido del expresidente Uribe, el Puro Centro Democrático. ¿Qué opina de esa iniciativa?
AN: Cuando dicen puro es como si quisieran resaltar el centro y entonces no suena como centro, pero es una fuerza legítima y hay que respetarla, y más aún cuando el gobierno se ha ido debilitando, pues es en ese escenario que aparecen nuevos espacios para hacer política.
VL: ¿Qué piensa de los proyectos de ley que están buscando la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente?
AN: Ahí me sumo al procurador Ordoñez, quien dijo que una Asamblea Constituyente sería un salto al vacío. La Constitución del 91 es muy buena pero le han metido la mano duro y han tratado de debilitarla con proyectos como el de la hundida reforma a la justicia, creo que más que ponernos a pensar en una constituyente, tenemos que pensar en aplicar la Constitución del 91.
VL: Pero hay muchos congresistas que señalan que varios de los postulados de la Constitución no están vigentes
AN: Ninguna obra humana es perfecta ni es capaz de resolver todos los problemas, pero la Constitución sí trasciende en el tiempo y tiene varios elementos que son de avanzada, lo que pasa es que se ha aplicado mal y la han reformado. La Constitución del 91 sigue siendo muy buena porque fue hecha en momentos en los que a los políticos no les interesaba, entonces fueron los académicos y las personas con buenas intenciones quienes la hicieron; si actualmente se hiciera una nueva Constitución, sería la materialización de lo que se evitó con el hundimiento de la reforma a la justicia.
VL: Santos está ad portas de cumplir dos años de Gobierno ¿Qué lectura puede hacer de este tiempo de mandato?
AN: En una primera etapa ha logrado mejorar las relaciones internacionales y reconectó a Colombia diplomáticamente con América del Sur, pero después empezó a mostrar los huesos de su gobierno y dejó ver que el suyo es uno clientelista igual que como ha sido toda la vida el presidente Santos. Recuerdo que como Ministro de Hacienda de Andrés Pastrana, le hicimos un debate donde le demostramos que había repartido auxilios a parlamentarios a manos llenas. Santos tiene un gobierno que no es cercano a los colombianos y que ha apoyado la minería, tiene un gobierno que va a entregar 100 mil viviendas pero en las zonas urbanas que es donde están los votos, a veces pareciera que esa era una decisión política.
VL: ¿El 8 de agosto se va a reunir con varios analistas y politólogos en una comisión conocida como ‘Notables’ para buscar una solución ante el enfrentamiento Santos - Uribe?
AN: No para eso. Hay 25 personas que estamos buscando de manera independiente hablar del momento político del país. No sé en qué momento se empezó a decir que nuestro fin era arreglar las relaciones de Santos y Uribe, de ninguna manera, porque no es nuestra tarea ni tenemos ganas de hacerlo.

