El exalcalde de Bucaramanga, excandidato al Congreso y a la Gobernación de Santander, Luis Fernando Cote Peña, habló sobre el proceso que la Contraloría adelanta en su contra, por su presunta responsabilidad en un daño fiscal ocasionado a la entidad en 1998.

Publicado por: JINETH PRIETO
Los hechos, que son materia de investigación por parte del ente de control, se remiten a que la junta directiva de la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, que en ese entonces era presidida por Cote Peña, aprobó un aumento en el cobro de la tarifa por disposición de basuras.
Años después, la Superintendencia determinó que el cobro no procedía y ordenó la devolución del dinero a los usuarios. Sin embargo, debido a que los recursos se devolvieron varios años después, se generaron intereses por más de $1.500 millones, monto que debió ser asumido por la Emab y que se configuró como el presunto daño fiscal.
Según aseguró el exalcalde, la junta directiva no autorizó la modificación de las tarifas, sino la adaptación del acuerdo que fue presentado por la gerencia.
“De la lectura del acta que usa la Contraloría para adelantar la investigación, se puede leer textualmente que: “finalmente el señor presidente de la junta directiva declaró que había suficiente ilustración para- resalto- la adaptación o no del acuerdo respectivo”..., esto para significar que la actividad desplegada por la Junta fue la de ordenar que el proyecto de acuerdo que se había presentado sobre tarifas estuviera de acuerdo a las recomendaciones, que entre otras entidades hizo la Comisión de Regulación de Agua Potable”, explicó.
El exalcalde también hizo referencia al título de la culpa que usó la Contraloría de Bucaramanga para calificar la falta, que fue ‘gravemente culposa’.
“Mal hace la Contraloría primero al prejuzgar calificando ya el comportamiento y segundo, calificarlo como negligente y torpe, que es la definición de culpa gravísima que nos imputa, cuando las decisiones que pudieran haberse adoptado al interior de la junta se hicieron con base en soportes de informes técnicos y de especialistas”.
En este sentido, Cote Peña aseguró que el acuerdo fue formulado por los equipos financiero, jurídico, operativo y de planeación de las Empresas Públicas de Bucaramanga, así como por contratistas externos. Además, indicó que el proyecto antes de pasar a la junta fue revisado por la Comisión de Regulación de Agua Potable.
Sobre quién estaba al frente de la gerencia de la Emab en ese entonces, Cote Peña aseguró que era Consuelo Ordóñez y que la formulación del proyecto se hizo de la mano de ella.













