En cuestión de semanas, la empresa creó un ‘demo’ de un título que mezcla la historia nacional con la pericia de sus jugadores, y en unas semanas más tendrá que convertirlo en un juego completo, apoyados por los ministerios de las TIC y de cultura.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Los desarrolladores de Below The Game no sólo creen que es posible hacer videojuegos para adultos, sino también vendérselos a las empresas del país, para que pongan a jugar a sus empleados. Pero esa no fue la razón por la que resultaron ganadores en la convocatoria Crea Digital, que les dará como premio $100 millones de pesos.
Listos para el reto
El director de desarrollo Nitae Uribe y su empresa Below The Game resultaron ganadores en la convocatoria de los ministerios de cultura y de las TIC por una razón sencilla: estaban preparados. La empresa había desarrollado varios videojuegos en el pasado, y su énfasis está precisamente en los títulos diseñados para enseñar.
El concurso Crea Digital tenía una fecha de cierre muy apretada, pero Below The Game pudo crear un ‘demo’ de 2 niveles de un juego educativo, llamado Palabras de Independencia; un título imposible de vencer sin prestar atención a la historia nacional, pues su personaje debe aprovechar las palabras mismas para vencer a los conquistadores.
Lo que sigue no es más fácil, pues la empresa tiene hasta el 14 de diciembre para convertir al prometedor demo en un juego completo. Uribe, como suele suceder a los desarrolladores de software, afirma que está “más emocionado que preocupado” ante el reto que plantea esta fecha límite.
Derechos conservados
Nitae Uribe cree que hubo una razón para que la convocatoria diera poco tiempo para enviar los proyectos, y para que estuviera limitada a empresas con 3 meses o más de constituidas. “El ministerio realmente recibió buena asesoría en esta convocatoria. Se notó que querían impulsar la industria de los videojuegos como tal, y no sólo a personas con una buena idea”, comentó.
Uribe también está conforme con la decisión de que los ganadores retengan los derechos de propiedad intelectual sobre sus creaciones, cediendo al Ministerio de Cultura únicamente derechos de distribución del juego, durante 5 años.
Esto significa que pueden reutilizar el trabajo artístico o la programación de sus motores de juego, para lanzar variaciones de su título ganador en la convocatoria, para atraer a otros compradores, probablemente en países angloparlantes donde las ventas de juegos son mucho mayores.
Desarrollo estable
El público al que quiere llegar Below The Game no es el usual para las empresas de entretenimiento digital. La empresa quiere convencer a todas las compañías colombianas de que vale la pena invertir en contenido interactivo y divertido, bien sea para vender sus productos, o para entrenar a sus empleados.
Hasta el momento, empresas como Comultrasan, Haceb o el Grupo Energía de Bogotá han hecho el experimento de usar videojuegos como material de entrenamiento.
“La necesidad la creamos nosotros, cuando empezamos a ofrecer estos productos” comenta Uribe, explicando que su empresa decidió explorar esta área del mercado. “Pero desde que empezamos muchos han empezado a pedirnos desarrollos de esta clase”.
Uribe espera que esta sea una forma efectiva de reducir el riesgo que implica desarrollar videojuegos, cuando sólo se lanzan títulos corrientes.














