Una nueva modalidad de ataques cibernéticos que tendrían el propósito de causar daños o tomar el control de compañías de servicios estadounidenses, estaría llevándose a cabo desde hace algunas semanas.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Las últimas informaciones dadas a conocer por Estados Unidos, particularmente las que recientemente publicó el periódico The New York Times, hacen suponer que la ‘guerra fría virtual’ que, al parecer, se libra entre el país norteamericano y algunos del medio y lejano oriente, estaría entrando en una nueva fase, tanto o más peligrosa que la primera.
En efecto, hasta hace poco se habló varias veces de posibles incursiones cibernéticas de países orientales, especialmente de la China a los sistemas de entidades oficiales estadounidenses que tendrían la intención de espiar a ese gobierno, pero lo que ahora asegura el diario neoyorquino es una nueva estrategia que para los ciudadanos puede ser más temible porque los toca un poco más directamente.
Primera alerta
Según The New York Times, estaría produciéndose una ‘nueva ola de ciberataques’ contra las corporaciones de Estados Unidos y estas tendrían una escala tal que incluso habrían llevado a los sistemas de seguridad a hacer advertencias oficialmente a funcionarios federales, quienes recibieron comunicados expedidos por el mismo Departamento de Seguridad Nacional.
Lo que se asegura, y tiene en una primera alerta a las autoridades estadounidenses, es el hecho de que, según los funcionarios de seguridad, el objetivo de los atacantes no es espionaje, sino el sabotaje, y el origen de tales ciberincursiones estaría en algún lugar en el Oriente Medio, todo esto según el diario de Nueva York.
Al parecer, hasta el momento se han recibido varios de estos ataques que habrían tenido como objetivos principales a las empresas de energía. Todo indica que la intención de la agresión era la de encontrar maneras de tomar el control de los sistemas de procesamiento de esas entidades.
Mayoría de Oriente Medio
Según la información que se ha podido conocer hasta el momento, los ataques no han sido pocos y en la actualidad siguen presentándose y en cuanto a la procedencia de los mismos, dos altos funcionarios del gobierno dijeron a The New York Times que aún no estaban seguros exactamente del origen de los mismos, y en ello incluyeron la posibilidad de que fueran patrocinados por algún Estado o si es simplemente el trabajo de algunos hackers o delincuentes independientes.
“Estamos preocupados por estas intrusiones, y estamos tratando de asegurarnos de que no conducen a algo mucho más grande, como lo hicieron en el caso de Arabia”, dijo un alto funcionario estadounidense.
Se refería al agresivo ataque del pasado verano que afectó a 30 mil ordenadores en Saudi Aramco, uno de los mayores productores de petróleo del mundo. En ese caso, después de largas investigaciones, los funcionarios estadounidenses llegaron a la conclusión de que Irán había estado detrás del ataque de Saudi Aramco.
Otro funcionario dijo que en la nueva ola de ataques “la mayoría de lo que hemos visto viene del Medio Oriente”, aunque no quiso precisar si entre las hipótesis que considera el gobierno estadounidense se considera que Irán puede ser la fuente de las agresiones.
















