Miércoles 8 de Febrero de 2012
Publicidad
Publicidad
Columnistas
Patrocinado por:
Jueves 02 de Septiembre de 2010 - 05:48 PM

La no violencia

Autor: rafael gutierrez solano
Columnista: rafael gutierrez solano

Hace pocas horas nos enteramos que un atentado terrorista dejó sin agua y luz a varios municipios del departamento del Cauca, traumatizando las actividades de sus pobladores y de las entidades privadas y públicas de esas localidades.

Este comportamiento inhumano y absurdo, no tiene nada de revolucionario, es un acto de terror para amedrentar a los ciudadanos que quieren vivir tranquilos con sus familias, desarrollando actividades productivas y colaborando con el bienestar colectivo. Por todo ello, la inmensa mayoría de personas que estamos en la otra orilla, la orilla de ¡a racionalidad, vemos con satisfacción las movilizaciones populares de protesta contra el vandalismo, que apuntan en la dirección correcta, es decir, exigir a los violentos que nos dejen vivir en paz para lograr la prosperidad y el desarrollo de la Nación.

Quien cree en la no-violencia, tiene profunda fe en el futuro. Quienes actúan contra la sociedad apelando a elementos destructores, atentan contra todo lo creado por la comunidad.  Por eso tales actuaciones son repudiables y sus promotores deben ser sancionados con el rigor que la ley exige.  Ser enemigo de la violencia es aceptar que el hombre no es un simple animal, es no concebirlo como un ser oprimido o encerrado en un “ghetto” o privado de su respeto y dignidad. Es además aceptar que la violencia crea más problemas de los que resuelve, es no atribuirle un valor fundamental al Estado sino al hombre.  Es el Estado el que ha sido estructurado para éste, no el hombre para el Estado.

La doctrina de la no-violencia no va a producir milagros si no nos comprometamos con esta campaña, luchando contra el desorden que nos quieren imponer aquellos que no creen sino en las soluciones de fuerza.  Sabemos que los hombres que están por lo violento no se separan fácilmente de sus rutinas mentales, ni se liberan con prontitud de sus prejuicios o sentimientos irracionales, pero todo lo que hagamos en pro de defender la paz y convivencia en algún momento los tendrá que conmover, o de lo contrario, tendrán que aceptar las armas del Estado para someterlos a la disciplina ciudadana. Si queremos construir una sociedad más justa, ordenada y equilibrada debemos tener en cuenta estos criterios, es la única forma en que nos es dado vivir. El gran pensador griego Aristóteles, oráculo de los filósofos y teólogos escolásticos enseña que “en los Juegos Olímpicos no se coronaba a los excelentes ni a los fuertes, sino a los que se lanzaban a la arena”.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Sin votos aún
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my spaceAgregue a digg.com
Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
Publicidad
Publicidad


Publicidad

Zona Comercial

 
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2012 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones