El alemán Sebastián Vettel (Red Bull) elevó a seis el número de pilotos que han ganado tres Mundiales de Fórmula Uno, a los que solo superan su compatriota Michael Schumacher, con siete; el argentino Juan Manuel Fangio, con cinco; y el francés Alain Prost, quien ganó cuatro títulos.

Publicado por: Resumen agencias
El alemán Sebastián Vettel (Red Bull) se convirtió ayer en el tricampeón más joven de la historia de la Fórmula Uno al acabar sexto en el Gran Premio de Brasil, en el que el español Fernando Alonso (Ferrari) fue segundo -por detrás del inglés Jenson Button (McLaren)- y se quedó a tres puntos del éxito.
Vettel, quien sigue sumando récords en la F1, pulverizó, con 25 años y 145 días, el de tricampeón, que ostentaba hasta ayer el brasileño Ayrton Senna, fallecido en accidente en Ímola durante el Gran Premio de San Marino de 1994 y que tres años antes había festejado su tercer Mundial a los 31 años y 213 días.
Al alemán le bastaba ser cuarto para encadenar su tercer título, siempre y cuando Alonso ganase en Interlagos, donde Button (que logró en esta pista el título de 2009) alcanzó su decimocuarta victoria en F1.
El inglés se impuso por delante de Alonso, que hubiese festejado por tercera vez en la pista de sus dos títulos (2005 y 2006, con Renault) si, acabando en esa posición, Vettel no hubiese mejorado el octavo puesto.
Vettel fue sexto y se proclamó campeón con 281 puntos, solo tres más que Alonso, para muchos, ganador moral de un campeonato en el que optimizó los recursos de un monoplaza inferior al del germano y en el que solo firmó sus dos ‘ceros’ al ser embestido por el francés Romain Grosjean (Lotus) en la salida de Spa (Bélgica) y por el compañero de éste, el finlandés Kimi Räikkönen, en la de Suzuka (Japón).
Alonso, quien ganó en Malasia, Valencia y Hockenheim, puso una vez más todo de su parte, pero no pudo evitar que Vettel (que le arrebató el título en la última carrera de 2010 y que el año pasado le quitó el récord de bicampeón más joven) se interpusiera una vez más en su camino.
Fernando, que arrancó séptimo (tres puestos detrás de Vettel, ganador este año en Bahrein, Singapur, Japón, Corea e India), casi necesitaba un milagro para recortar los trece puntos que le sacaba el alemán. Por eso, tras la calificación del sábado, había abogado por una carrera caótica, en espera de pescar en río revuelto.
Y al principio la suerte le sonrió cuando Vettel fue golpeado por Bruno Senna (Williams), perdió el alerón delantero y quedó en dirección contraria a la carrera.
Pero crucialmente pudo regresar y remontar posiciones hasta que aseguró su título con el sexto puesto en medio de la lluvia.
La carrera no tuvo mayores emociones en la última vuelta pues el accidente del escocés Paul di Resta (Force India) obligó la nueva entrada en pista del ‘safety car’ y así se cerró el Mundial 2012.














