El periodista Felipe Antonio Zarruk escribió una columna de opinión a propósito del partido de esta tarde entre Bolivia y Colombia, por las eliminatorias al Mundial de Brasil 2014.

Publicado por: Felipe Antonio Zarruk
El nido del cóndor no es otro que el estadio Hernando Siles Suazo de la ciudad boliviana de La Paz, ubicado en el barrio de Miraflores, a 3.800 metros de altura.
Es un escenario imponente que tiene varias remodelaciones y desde su quinto piso, en donde se ubican las cabinas de radio y televisión, se divisa casi toda la capital del altiplano.
Por si acaso les recuerdo que Hernando Siles fue Presidente un par de veces de este empobrecido país que no tiene vía al mar (y como dijo un poeta tampoco tiene costa ni costeños).
La mayoría de su población es indígena, la industria cocalera y los militares como el sanguinario García Meza han sido los culpables de el atraso de los bolivianos, hoy manejados por otro “chiflado” como Evo Morales, quien olvidó su pasado aborigen y cada día se parece más a los que saquearon en un pasado la economía de este país andino.
En este estadio, los dirigidos por el “vasco” Xavier Azkargorta se clasificaron invictos en el año de 1993 al mundial de Estados Unidos, derrotando al mismísimo Brasil y a los uruguayos con baile y todo.
Esa generación la encabezaban grandes jugadores como Milton Melgar, Ramiro “Chocolatín” Castillo, Marco Antonio “El Diablo” Etcheverry, Julio César Valdivieso, Edwin “Platiní” Sánchez, Marcos Sandy y Carlos Trucco quienes clasificaron por primera vez a un evento de tal magnitud e hicieron posible que el volcán Illimaní llorara lava y el lago Titicaca rebosara sus aguas para bañar de felicidad a mas de 10 millones de habitantes.
Ya la Selección del altiplano no era lo que fue en la década del 90, tiene pocos jugadores en el fútbol del exterior, su figura es Marcelo Martins, que juega en Rusia, Joselito Vaca no llegó ni a ternero, Rónald Raldes juega en Colón de Santa Fe, Diego “Titicaco” Cabrera en el Tolima y el resto de jugadores del plantel, dirigido por el argentino Gustavo Quinteros, parece una lista de damnificados por el invierno: Arce, Peña, Andaveris, Chávez, Edemir Rodriguez, Rony Jiménez entre otros.
Tiene un jugador que vimos en el Suramericano de Arequipa (Perú) a inicios de este año que se llama Alejandro Chumacero, volante fino y talentoso, que nos hace recordar a Erwin Romero, estelar jugador de la década del 70 y el 80 quien vino al Bucaramanga en 1986... Lástima que aquí se la pasaba “chupando” y bailando con princesas de la época.
Pero eso sí, a Chumacero (19 años) no se le puede cargar la responsabilidad de un equipo que en este estadio corre, juega bien y golea cuando le da la gana. Y si no pregúntenle a los argentinos que en la eliminatoria pasada se llevaron seis de aquí.
Sacar algunos huevos del nido del cóndor es posible si se tiene la pelota y la precaución de dosificar el oxígeno como su mejor arma.
Ahora, venir a encerrarse para buscar un punto no lo considero saludable, ya que todos los locales ganaron en la primera fecha.
Colombia hasta ahora juega y en un mes tenemos dos rivales difíciles en Barranquilla como Argentina y Venezuela.
Colombia debe buscar el partido y poner a los goleadores en el campo como “Teo” y también Falcao, ya que si no hacemos diferencia, en la última fecha de las eliminatorias con Paraguay estamos sacando calculadoras y recurriendo al “Álgebra de Baldor” para ir a un mundial.
Vamos al nido y saquémosle los huevos a un cóndor que tiene las alas lastimadas después de esas cuatro pedradas de los uruguayos en el mítico “Centenario”.
El guardián del nido es el arquero Carlos Arias a quien se le escapa una tortuga por entre las piernas.
Eso sí, pongamos nosotros también “huevos” a ver si después de las cinco de la tarde de hoy empollamos un cóndor, especie en vía de extinción. Chao y hasta la próxima.














