
España ganó ayer la Eurocopa y se convirtió en la primera selección en conquistar la Triple Corona en cuatro años al vencer 4-0 a Italia en una final completamente dominada por los jugadores de Vicente del Bosque.
La ‘Furia Roja’ revalidó su título y completó un ciclo de dos Eurocopa y un Mundial consecutivos, hecho inédito en la historia del fútbol. Un equipo que entra en la leyenda.
El partido tuvo a los españoles como únicos dominadores. Su puesta en acción fue imponente. Del Bosque preparó el partido con la lupa de un científico y ordenó una presión impecable sobre Italia, con especial vigilancia sobre Andrea Pirlo, asfixiando a su rival en la zona de creación, la más sensible.
A los 14 minutos llegó el primer gol, que fue una maravilla. Andrés Iniesta dibujó un pase filtrado sobre Cesc Fábregas. Superada la defensa, se produjo el pase atrás y el cabezazo certero de David Silva. Lo más próximo a un gol perfecto.
A España le duró 20 minutos el recital. Italia reaccionó con grandeza, mejorando en torno al balón. Durante un momento, España le perdió el hilo al partido.
Hasta que apareció de nuevo Xavi al minuto 41. Lo siguió el lateral Jordi Alba en la aventura ante el cansino trote de los defensas italianos. Xavi dio el pase en el instante justo, Alba encaró a Gianluigi Buffon y lo superó con la habilidad de un delantero veterano.
En la segunda parte Italia lo intentó en los primeros minutos pero no tuvo eficiencia en la última puntada y, además, se encontró con un Casillas inmenso.
Aunque hay días en los que es mejor no levantarse, y eso debió pensar Cesare Prandelli. A los 62 minutos, con los tres cambios ya hechos, Thiago Motta se retiró con una lesión muscular y dejó a Italia con 10 jugadores.
Ahí acabó la final, si es que alguien albergaba dudas. La concesión era gigantesca ante un equipo con el español, tan maestro en manejar la pelota. Italia pasó a perseguir y la única incógnita era comprobar de qué tamaño sería la goleada.
Fueron cuatro goles. El tercero lo hizo Torres al culminar con frialdad otra asistencia de Xavi y al final llegaría el de Juan Mata, tras asistencia del propio Torres.
España mostró su naturaleza competitiva y dejó su mejor partido de la Eurocopa precisamente en la final. Una generación irrepetible, una selección para la historia.

