Tal vez por el día que se celebraba ayer, Atlético Bucaramanga se mostró muy ‘madre’ y le entregó un partido fácil al Universitario de Popayán, que vino a la capital santandereana y jugó a su antojo, a tal punto que se llevó la victoria con marcador 2 – 0 y en caso de acelerar un poco más, la cuenta pudo haber sido más larga.

Publicado por: Julián Patiño Monsalve
Es cierto que Atlético Bucaramanga está eliminado hace varias fechas. Es cierto que no están peleando por nada y que la expectativa es reestructurar la nómina para el segundo semestre, pero ¿es sano que el equipo tenga presentaciones como la que tuvo ayer, mostrándose sin alma?
Salir en medio de insultos, por parte de la poca hinchada que aún va al Alfonso López cuando apenas han trascurrido 45 minutos, demuestra la falta de actitud que exterioriza el equipo ‘leopardo’.
Ayer, durante la fecha 16 del Torneo Postobón, el equipo santandereano recibió a Universitario de Popayán y aunque se esperaba alguna especie de reacción para terminar con decoro un semestre para el olvido, el once dirigido por Álvaro de Jesús Gómez sencillamente no mostró nada y terminó perdiendo 2-0.
Un equipo completamente plano, frío, sin aptitud y sin actitud, carente de ideas, de profundidad… sin identidad futbolística… eso fue lo que mostró en la grama sintética del estadio local.
Línea por línea Bucaramanga desnudó las falencias que lo han llevado a cabalgar la Primera B entre los últimos.
La defensa fue lenta, prueba de ello los dos goles con los cuales los payaneses se llevaron los tres puntos y siguen cerca de sellar su clasificación.
El primero, al minuto 35 de la etapa inicial, fue un pase largo que dominó bien Jairo Roy Castillo, quien con un movimiento se deshizo de los dos centrales y se la cruzó a Vikonis para abrir el marcador.
El segundo, al minuto 4 de la complementaria, se produjo por el costado derecho de la zaga. Duván Mejía desbordó, hizo fiesta en ese sector, llegó hasta la línea de meta y la centró al punto penal, donde Óscar Saa recibió solo y volvió a marcarle fácil a Vikonis.
Pero la defensa no fue la única que falló. En el medio campo no hubo creación ni contención. Los volantes no cumplieron bien ninguna de las dos funciones y por eso se vio un equipo completamente partido.
A los delanteros el balón no les llegó y por eso no hubo jugadas de riesgo.
Ayer, los mejores del primer tiempo fueron Alexánder Mosquera y Ricardo Bazán, pero fueron los primeros sustituidos. El juvenil Sergio Manosalva, sin ser un dechado de virtudes, hacía un buen juego y fue sustituido, dejando al equipo sin la salida que había por el costado derecho.
Habló el capitán
El argentino Mariano Caporale, quien portó el brazalete de capitán del Atlético Bucaramanga, habló de la pobre presentación del club: “A pesar de estar eliminados la idea era hacer una presentación más linda, con algo más de entrega, con más fútbol. Asumimos la responsabilidad y hay que ponerle el pecho a la situación. Hoy no tuvimos el juego, la entrega, no tuvimos contundencia, quizás lo habíamos hecho ante Alianza, jugamos mejor. No sé si también se sintió un poco el cansancio, al haberse reducido el plantel hubo jugadores que en seis días jugaron tres partidos con viaje en el medio, quizá un poco eso influyó, pero nosotros, claramente no dimos lo que teníamos que dar y somos absolutamente responsables de eso”.
En este momento están experimentando jugadores en todas las posiciones, pero ¿es justo con la afición presentaciones como las de ayer?
Bucaramanga tiene la obligación de mejorar para el segundo semestre, pero el cambio puede empezar ahora.












