
Hagan un análisis juicioso y estarán de acuerdo conmigo; la fiebre no está en las sábanas, el tema es más complicado. ¿Cuántos técnicos han pasado por el Bucaramanga en los últimos cuatro años? que recuerde ‘Kiko’ Barrios, Miguel Augusto Prince, campeón con patriotas, Fernando Velasco, Carlos Mario Hoyos y Álvaro Gómez, quien ascendió a Centauros, Cúcuta Deportivo e Itagüí. En la ciudad ninguno puede.
No creo que me haya equivocado al recomendar a Álvaro Gómez como técnico del Bucaramanga. Ténganlo por seguro que va a otro equipo y lo saca campeón. Como en el viejo chiste del marido engañado que vende la cama, la salida del estratega paisa es una cortina de humo para tapar la mediocridad con la que los directivos manejan la institución.
Gómez simplemente se acomodó al corto presupuesto del Bucaramanga, he ahí su pecado, no debió hacerlo, pudo exigir las grandes contrataciones pero no lo hizo y ese comportamiento amerita su salida.
Quitémonos la careta de una vez por todas. Yo creo que el dueño del Bucaramanga sigue siendo el mismo. Noten que es el mismo presupuesto barato, el mismo equipo mediocre y el mismo lucrativo negocio. Reto públicamente a los nuevos directivos a dar la cara y explicar porque la familia Cadena sigue apareciendo en Cámara de Comercio como mayor accionista. Por qué no han cumplido con la ley que ordena constituirse en sociedad anónima y después de hacerlo sacar a la venta acciones por valor de 1.300 millones de pesos. Por qué ningún directivo apareció en la reunión donde se despidió al técnico.
¿Acaso Óscar Córdoba, “presidente” del Bucaramanga tiene el poder para sacar al técnico e indemnizarlo con más de cincuenta millones? No creo, Córdoba simplemente sigue órdenes, la pregunta es de quien.
Yo ya les hice mi valoración desde antes de comenzar el torneo, los buenos equipos los hacen los buenos jugadores. Como carajo podemos imaginar que Gómez haga un buen equipo trayendo jugadores de “los desocupados” de la Asosolfutpro, o jugadores echados por indisciplina de otros equipos como Holguín, quien salió por vago del América, o jugadorcitos baratos y por ende de poca monta como los recientemente contratados, o dejando paquetes como Michi sarmiento, Monroy, Pai y todos los que fracasaron el semestre anterior.
Vamos para la sexta temporada en la B, no olvidemos que Bucaramanga estuvo en esa categoría en 1996, y si las cosas siguen así, ténganlo por seguro que el ascenso se demorara años pues el negocio que renta más de 2.000 millones al año sigue intacto.
Es hora de hacer una reingeniería absoluta en las bases del club, si es que los tiene. Creo que no.
Es hora de construir unos cimientos sólidos que apunten hacia el futuro, visitar las grandes constructoras de la ciudad y venderles un proyecto de club social y por qué no de un estadio de fútbol particular, ya que los que se roban el presupuesto no están interesados en este negocio, no se aterren el Deportivo Cali construyó un gran estadio que le salió gratis a la institución y lo mejor, los dueños son los hinchas que compraron los palcos a perpetuidad. Es hora de trabajar seriamente las divisiones inferiores nombrando técnicos capaces de cumplir con esa función y monitores en todo el país. Bueno las ideas son muchas pero no hay quien las ponga en práctica.
No vayan a creer que con la salida del técnico el problema quedó resuelto, al contrario el barco quedó a la deriva y difícilmente llegará a puerto. Hay sangre en la arena… y no es del torero.

