El gol de la ‘máquina amarilla’ fue obra de Felipe Aguilar Mendoza en el minuto 21 del segundo tiempo.

Publicado por: COLPRENSA
Con un cabezazo limpio a cobro de tiro de esquina, cuando corrían los 64 minutos de un partido que hasta ese momento no tenía ninguna emoción, Alianza Petrolera desequilibró el duelo de paisanos en el que enfrentó al Atlético Bucaramanga, en Yopal.
Fue un partido malo. Aburrido. Un festival de pito y juego cortado con 42 faltas, con cinco amarillas y una expulsión, determinada por el árbitro boyacense Armando Velandia, encargado de impartir justicia en el duelo de santandereanos.
Y como dicen en Santander, la “minchita” de jerarquía, el poquito de experiencia que Alianza ya tiene por su participación en la Liga profesional, le bastó para marcar diferencia ante un Bucaramanga pálido, irresoluto, confuso y sin fútbol que hoy se hizo presente en el estadio de Yopal.
Claro que Alianza no fue mejor. El marcador lo dice todo: 1-0, la “mínima” diferencia, porque eso fue lo que demostró el local ante su escuálido visitante.
Al comienzo del partido, Bucaramanga parecía otra cosa: con la presencia en la titular de Carlos Daniel Hidalgo Cadena y Luis Alfredo Yanes, dos hombres de talla y de cierta trayectoria, en la línea creativa y con Armando “la Perra” Carrillo tratando de meter miedo adelante, Bucaramanga dio la sensación en los primeros segundos de querer apropiarse del partido.
Pero el espejismo futbolístico duró muy poco, cinco minutos, porque a esa altura del juego, una cabalgata por derecha de Juan Guillermo Arboleda y su pase certero a Oswaldo Salgado, que la desvió por poco, reflejaron las intenciones de un Alianza que no se quiso dejar comer de cuento y tomó la manija del partido.
Pero a partir de ahí, fue un dominio improductivo, soso. Sin peligro para el arco de James Aguirre, cancerbero búcaro. Alianza llegaba y llegaba, pero solo hasta la media luna en donde naufragaron sus intentos por vulnerar el arco bumangués.
En la media cancha, Salgado se fue constituyendo en el cerebro de las incursiones que por derecha e izquierda realizaron Santiago Cardona, Ányelo Rodríguez y Michael Rangel; el rival era tan malo que Alianza se veía solvente y claro en las pocas jugaditas peligrosas con las que se arrimó al marco rival.
Y Bucaramanga atacó tan poquito y de forma tan inofensiva que hasta Elkin Serrano, en la defensa aliancista se veía solvente. Eso sí, sin demeritar el triunfo, debe decirse que el conjunto petrolero cada vez se para mejor en el terreno de juego y sus jugadores tienen más cara de equipo de la A.
Al final del primer tiempo la única novedad fue la salida por lesión de Jonhatan Segura, luego de un choque con una atacante aliancista. En su remplazo entró Eimer Gustavo Arévalo.
Solo una emoción: el gol
El partido empezó igual a como terminó: un Alianza con ganas pero sin poder concretar nada frente al arco y un Bucaramanga sin fútbol y sin interés por el partido.
A los 57 minutos, Ányelo Rodríguez tuvo la opción de marcar pero le faltó decisión a la hora del remate y se perdió una opción clara.
El “Teacher” Berrío se dio cuenta entonces que algo podía hacer para ganar el juego ante la incapacidad futbolística de Bucaramanga: sacó a Oswaldo Salgado que a hasta ese minuto solito tenía complicado al visitante y al defensa Felipe Álvarez, dándole paso a Julio Mora y a Cristian Palomeque.
Los ingresados demostraron claramente porqué son titulares: precisamente, en una jugada aislada en la que la defensa búcara cedió un tiro de esquina, Palomeque cobró preciso, templadito y seco a la mitad del área, para que en un bonito sostenido, el defensa aliancista Felipe Aguilar venciera de cabezazo certero la valla del Bucaramanga.
Un gol inapelable que hizo salir de casillas al técnico “Nano” Prince por la pasividad de su defensa y lo motivó a un cambio que no aportó nada para su equipo.
En resumen un partido malo, tan malo como la asistencia al estadio: 75 personas. Un Carlos Daniel Hidalgo que no brilló para el Bucaramanga, aunque se movió en todo el frente de ataque y un Alianza que ganó con lo gusto, por 1-0, con la mínima diferencia, aprovechando esa “minchita” de experiencia que tiene gracias a su presencia en la Liga.













